Santiago Echart, de 32 años, se convirtió en un nombre recurrente para los investigadores de la Dirección de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas.
La Justicia condenó a ocho años de prisión a un hombre por su papel en la organización de al menos tres envíos de grandes cantidades de droga a Europa. El ahora condenado estaba prófugo desde 2022, cuando sus huellas lo vincularon a un cargamento de 1.360 kilos de cocaína encontrados en la costa de San Antonio, en Rocha.
Santiago Echart, de 32 años, se convirtió en un nombre recurrente para los investigadores de la Dirección de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas. Este traficante, ligado a la familia Albín del Cerro, fue identificado en febrero de 2022 cuando Policía Científica analizó la droga encontrada en la costa de San Antonio.
Aquel día se halló una pequeña lancha y 40 bolsos con un total de 1.360 kilos de droga desperdigados por la arena. Inmediatamente se supo que él había sido quien alquiló la casa donde se cargó la sustancia, consiguió la embarcación y ayudó a cargarla.
El plan era contaminar una carga en alta mar, pero el clima les jugó una mala pasada y no lograron su cometido.
La Policía lo identificó, pero se mantuvo prófugo durante años.
En setiembre de 2024 Echart volvió a aparecer en el radar de las autoridades. A mediados de ese mes la Policía halló una camioneta tras un allanamiento en Ciudad del Plata con más de 700 kilos de cocaína.
La droga iba a ser cargada en una pequeña embarcación en el Cerro para contaminar una carga en alta mar.
El plan falló otra vez, y una muestra de ADN tomada a un gorro encontrado en el lugar volvió a ubicar al delincuente en esa escena. Había sido el encargado de conseguir al pescador artesanal que sería clave para llevar la droga al agua, y el camión usada para trasladar la sustancia.
En noviembre de 2024 volvió a quedar vinculado a un cargamento de droga: esta vez en San Luis (Canelones) hallaron 1.070 kilos de pasta base, la mayor incautación de esa droga en la historia de Uruguay. También sus huellas aparecieron en el cargamento, que otra vez quedó ligado a la familia Albín del Cerro.
Sin embargo su suerte terminó y finalmente fue capturado. Ahora la Justicia acordó una condena de 8 años y seis meses de prisión por organización de trafico internacional de drogas.
