El hombre es poseedor de antecedentes penales por hurto, violación de domicilio y retiro o destrucción de dispositivos electrónicos.
Un joven de 25 años que se encuentra recluido en la cárcel de Rivera fue condenado por una maniobra de estafa que implicaba la venta fraudulenta de garrafas de gas, todo desde el establecimiento penitenciario.
Según informó la Policía de Tacuarembó, la Brigada de Investigaciones de la Comisaría 6.ª “desarrolló las tareas para aclarar los hechos de fraude informático cometidos bajo la modalidad de diversas compras de artículos con envío de comprobantes de pagos falsos”.
La maniobra comenzó a detectarse en junio de este año en la capital de Tacuarembó: “Los efectos que fueron producto de las maniobras fraudulentas eran garrafas de gas de 13 kilos”, indicaron desde la Policía.
Con esto, la investigación llevó a poner el foco en la responsabilidad de un hombre de 25 años que se encuentra recluido en la Unidad Nº 12 del Instituto Nacional de Rehabilitación.
Con esto, el recluso, poseedor de antecedentes penales por hurto, violación de domicilio y retiro o destrucción de dispositivos electrónicos, volvió a comparecer ante la Justicia.
El Juzgado Letrado de Primera Instancia de Tacuarembó de 1º turno dispuso su condena como “autor penalmente responsable de reiterados delitos de fraude informático”. Deberá cumplir la pena de seis meses de prisión de cumplimiento efectivo.

