Los efectivos allanaron nueve viviendas vinculadas a la organización criminal liderada por Ricardo Cáceres Correa, alias “Ricardito”, medio hermano del narcotraficante Luis Alberto “Betito” Suárez.
La Brigada Departamental Antidrogas realizó este lunes una serie de allanamientos contra la banda de los Ricarditos en el barrio Cerro de Montevideo, en el marco de una investigación por narcotráfico que terminó con cuatro personas detenidas, incautación de droga, municiones y dinero en efectivo. Uno de los puntos intervenidos fue la vivienda de Egipto y Estados Unidos, donde en la noche de este domingo ocurrió un triple homicidio que dejó además a dos personas heridas, una de ellas en estado grave.
Los efectivos allanaron nueve viviendas vinculadas a la organización criminal liderada por Ricardo Cáceres Correa, alias “Ricardito”, medio hermano del narcotraficante Luis Alberto “Betito” Suárez. Entre los detenidos se encuentra la pareja de Ricardito, quien actualmente se encuentra en prisión.
Durante los procedimientos la Policía incautó un kilo de pasta base en piedra, varias dosis de la misma sustancia ya fraccionadas para su comercialización, además de municiones y mochilas con dinero en efectivo. Las bocas de venta allanadas funcionaban principalmente en las zonas de Berna y Vigo y de Rusia y Chile. Tras los operativos, varios de los inmuebles fueron tapiados para impedir que vuelvan a ser utilizados como puntos de venta de droga.
En los últimos meses la Justicia envió a prisión a varios integrantes de la estructura criminal de los Suárez. Entre ellos fueron condenados Betito Suárez y su hermana Lorena Suárez, conocida como “Loly”. También fue encarcelado un hombre señalado como mano derecha de Betito, quien recibió una pena de cinco años y seis meses de penitenciaría.
Ricardito, en tanto, permanece recluido desde hace años. Su última condena fue por ordenar secuestros y torturas contra consumidores que mantenían deudas vinculadas al narcotráfico. Según la investigación judicial, las sesiones de castigo eran monitoreadas por el propio narco mediante videollamadas desde la cárcel.
