Pesa sobre él una requisitoria a nivel nacional. Se sospecha además que el asesinato fue un error.
Alejandro Silvera, un joven de 18 años, fue asesinado este jueves de varios balazos en el Cerrito de la Victoria, a escasos metros del Cementerio Norte. Llegó allí en su auto invitado por unos amigos, y fue acribillado a tiros por un par de motos que lo esperaban en la esquina de Sorata y Martín Rodríguez.
Hubo al menos ocho disparos, seis de los cuales hallaron destino en el cuerpo de Silvera. A pesar de eso, trató de escapar corriendo y quedó muerto en la vereda. Según una vecina que atestiguó el hecho, los asesinos escaparon en dos motos y un auto. Este último fue detenido por la Policía en Burgues y Cayambé, y la Policía Científica determinó que es propiedad del principal sospechoso.
La jueza del caso, Dra. María Noel Odriozola, dispuso el pedido de captura para él, un hombre de la zona. Silvera esperaba a su primer hijo, y se sospecha que su homicidio fue por error.
