Walter es un trabajador de la construcción que sueña con la casa propia. Cuando obtuvo el dinero para comprarla, se lo robaron y tuvo que comenzar de cero.
Walter y su familia tenían una casa en un terreno de la Intendencia. Uno de sus vecinos compró un terreno y les ofreció venderles la casa, que si bien necesitaba reformas los entusiasmó mucho. Una persona les ofreció diez mil dólares por la propiedad que ellos tenían y que les serviría para pagar la nueva casa. Cuando salió del banco de retirar el dinero que le pagó el nuevo propietario, le arrebataron la mochila con los diez mil dólares en su interior. "No me queda duda que me entregaron, fue alguien que sabía que esa persona me llevaba a retirar el dinero" expresó Walter.
"Cuando vi que el tipo se me va, se me cayó el mundo encima. En un segundo me quedé sin techo" recordó. A las horas lo llamó el nuevo propietario de la casa y Walter le pidió que le diera unos días para irse porque no tenía donde quedarse. Al otro día temprano llegó un patrullero a la casa que había vendido, pero en la que habían pasado esa noche. El oficial le dice que lo tiene que acompañar y le dijeron que era porque estaba ocupando una casa que no le pertenecía. "Me llevaron a un calabozo. Yo no entendía, pero me dijeron que el hombre al que le había vendido la casa había hecho la denuncia" contó Walter.
Actualmente está construyendo una casa en un pedazo de terreno que su suegro les cedió. "Para mí la prioridad en este momento, es lograr un techo para mis hijos" finalizó.
Se puede colaborar a través de colectivo Abitab número 40169 a nombre de Waltér Gutiérrez.

