Barras bravas en Uruguay: primera parte

¿Quiénes son y cómo piensan los líderes de las barras de Peñarol y Nacional? ¿Qué poder tienen, cuál es su visión de la violencia y qué vinculación tienen con los clubes?

El fútbol no solo es pasión, sino la principal religión de un país laico donde las barrabravas son la parte más radical de las hinchadas.

En este primer informe conocemos al referente de la Barra Ámsterdam, la barra brava de Peñarol, Jorge “Jorgito” Rivero, quien lidera la tribuna desde hace tres años.

Lo acompañamos en la previa, durante y después del día clásico. La hinchada comienza a juntarse a las 13:00 horas en el Ombú, a pocas cuadras del Estadio Centenario y sobre las 14 parte hacia el coloso de cemento. Una vez ingresadas las banderas y bombos, comienza el proceso de acomodar todo y esperar al comienzo del partido para sacar a luz todos los preparativos.

Su teléfono suena incesantemente y aún con el partido empezado, Jorgito va de un lugar a otro. De los noventa minutos, son muy pocos en los que observa en paz el juego. Por cada encuentro recibe una paga de $6.000 de parte de la dirigencia de Peñarol.

Su relación no es solo con los hinchas. También se contacta con los referentes de la hinchada de Nacional y dialoga con la policía. Está en permanente contacto con el jefe del operativo y participa en la coordinación previa para evitar disturbios. Es más, cuando se producen incidentes dentro de la hinchada, son los referentes quienes actúan primero y en caso de no poder terminar el conflicto, recién dan acceso a la policía.

Mirá el segundo informe haciendo click aquí o el resto del programa a través del siguiente link.