Mujica dijo que su relación con Lacalle "ha mejorado" y que mediará para que Lula tenga una "charla distendida" con el presidente uruguayo

“Espero que haya decisiones. Acá ha habido una acción de mala fe, que ensucia al gobierno y a la sociedad. Uno tiene al lado al que elige", consideró sobre el caso Astesiano.

El expresidente José Mujica valoró este miércoles como un gesto positivo que el presidente Luis Lacalle Pou lo haya invitado a viajar junto a él y también con el exmandatario Julio María Sanguinetti a la asunción de Luiz Inácio Lula da Silva al frente de Brasil (el próximo 1º de enero).

En entrevista con el programa Desayunos Informales, Mujica recordó que él tenía intenciones de ir al acto de asunción por su cuenta, luego de haber recibido la invitación de Lula, con quien mantiene un buen vínculo personal además de afinidad política; incluso estuvo en Brasil cuando se selló su regreso en segunda vuelta. “Estaba tratando de disparar al Aeropuerto de San Pablo porque es una penalidad. En ese interín, me llegó una llamada del señor presidente del Uruguay y decidí acompañarlo”, contó Mujica.

Consultado sobre si esa invitación implica que su vínculo con Lacalle Pou ha mejorado, Mujica respondió: “Creo que (la relación) ha mejorado, de lo contrario no me hubiera invitado el señor presidente. De mi parte, la tranquera está absolutamente abierta”.

“Tengo una actitud abierta en general, siempre. Mi actitud abierta hacia Sanguinetti es en general abierta hacia todos los que participan en política. Con Sanguinetti nos separan muchísimas cosas, pero nos une la edad. Somos dos veteranos que están por una por salir, y eso crea ciertas identidades, pero también somos animales políticos, y creo que mutuamente tenemos conciencia. Hay que hacer todo lo posible para que las diferencias no se transformen en un abismo. Hay una actitud política mutua que espero que se contagie”, dijo Mujica.

“Yo tenía una amistad muy fuerte con (Jorge) Larrañaga y (Alejandro) Atchugarry. No se puede transcurrir en política y no tener amigos de la vereda de enfrente, que ayudan a tener un panorama mucho más amplio”, apuntó el expresidente, y agregó: “En esta postura hay una mezcla: no abdico a lo que pienso, pero estoy abierto a mantener relaciones con todo el mundo”.

En ese marco, Mujica adelantó que buscará interceder para que Lula visite Uruguay en el primer mes de su gestión y mantenga una reunión “distendida” con Lacalle Pou.

“Creo que Lula viene el 24 a Buenos Aires. Voy a hacer lo posible para ver si de pasada se da una vueltita por Uruguay. Es una idea que me parece que puede ser útil. Creo que sería muy útil que charlara distendidamente con el presidente”, afirmó

El gobierno de Lacalle Pou y el caso Astesiano

En tanto, Mujica también fue consultado sobre cómo ve los años que han transcurrido del gobierno de Lacalle Pou, desde el 2020 a la actualidad.

“Gobernar no es sencillo. Hay que navegar por aguas siempre tormentosas. En la sociedad existen contradicciones. Creo que el señor presidente, que ganó las elecciones y eso lo legitima, tiene el derecho a impulsar las políticas que considera que son más adecuadas”, dijo, y agregó: “Desde luego, en el fondo tenemos una discrepancia que si uno la trata de esquematizar es bastante sencilla, pero tiene la brutalidad de todo esquema: esa visión de que la sociedad va a superar sus dificultades tratando de premiar a los malla oro y esperando que algún día exista algún derrame hacia abajo… creemos que es una mitología”.

“La economía ha repuntado. Hemos transcurrido un año y medio de precio de película. Una relación de intercambio fabulosa. Pero el grueso de la sociedad, humilde y trabajadora, no ha visto beneficios porque hay otra visión (en el gobierno). Ahí está la gran discrepancia”, afirmó.

Por otra parte, consultado específicamente sobre las repercusiones que ha tenido la imputación del exjefe de la custodia presidencial, Alejandro Astesiano, Mujica reconoció que, cuando comenzó a conocerse la noticia, pensó que era “una clásica valencia burocrática, típica del Uruguay”. 

“Y me equivoqué feo, era una cosa mucho más grave, que me duele enormemente. No voy a echar leña al fuego”, dijo Mujica, y agregó: “Espero que haya decisiones. Acá ha habido una acción de mala fe, que ensucia al gobierno y a la sociedad. Uno tiene al lado al que elige. Y eso no tiene vuelta. Pero concedo que los humanos a veces nos equivocamos en las valoraciones y metemos la pata. Creo que es un caso de ese tipo. No quiero ahondar en el tema. No soy otra cosa que un viejo retirado, no me quiero meter”.

“Esto viene de antes”, agregó.