"Me encantaría quedarme en Uruguay"

Ahmed Adnan Ahjam agradeció al pueblo uruguayo por la recepción y dijo que cuando pueda traerá a su familia.

- ¿Cómo te sentís en Uruguay? ¿Cómo han pasado estos primeros meses?

- En el nombre de Dios muchas gracias. La situación es muy buena y el pueblo es muy acogedor. Me siento muy bien y siento que el pueblo nos ha recibido muy bien en los primeros días. Nos han hecho sentir como en familia.

- ¿A qué te dedicabas en Siria? ¿Cuál era tu trabajo?

- Me dedicaba al trabajo en joyería, específicamente al oro y por cinco años también trabajé en la venta y compra de ropas.

- ¿Estás en condiciones físicas, mentales y espirituales de comenzar a trabajar?

- Necesito mejorar mi salud y terminar de recuperarme, pero siempre estoy dispuesto a trabajar.

- ¿Cuál sería la mejor forma de insertarte? ¿En comunidad con tus compañeros o integrándote con la sociedad uruguaya a través de alguna familia o con quien puedas convivir?

- Pienso que vivir con una familia sería la opción que preferiría por dos motivos: primero el aprendizaje de idioma sería más rápido porque de lo contrario estaría hablando en árabe con mis compañeros, y el segundo motivo es para aprender las costumbres y la cultura en una forma más rápida. Sería como un programa de inserción.

- Tenés una familia numerosa y tu idea es traerla a Uruguay. ¿Qué posibilidades reales hay de que lleguen al país?

- En este momento estaré de forma individual aquí hasta que se mejore mi situación para poder ofrecerle a ellos algo mejor.

- ¿Volverías a Siria o preferís hacer tu vida en Uruguay?

- Me encantaría quedarme en Uruguay.

"Me siento muy cómodo en Uruguay; el pueblo me recibió muy bien"

Abd Hadi Faraj dijo que los uruguayos lo han ayudado muchísimo y que quiere trabajar pero primero necesita recuperarse.

- ¿Cómo te sentís en Uruguay? ¿Cómo te han recibido? 

Me gustaría hablar en mi propio nombre. Mi nombre es Abd Hadi Faraj, soy de descendencia siria, me siento muy cómodo en Uruguay. Vine al Uruguay y el pueblo me recibió muy bien. Son muy amables, muy amistosos, me han ayudado muchísimo. Cuando llegamos nos recibió el presidente, y es una muestra para nosotros de una enorme humildad.

- ¿Cuáles son tus planes? ¿Te sentís apto para trabajar después de estar un largo período en prisión?

- Trabajé desde niño entonces es algo natural para mí. Tengo prioridades, necesito mejorarme, sentirme mejor física y anímicamente. Necesito instalarme bien para poder pensar que tenga un lugar, para poder traer a mi familia, pero las prioridades me hacen pensar que capaz sería difícil en este momento concentrar muchísimo en los estudios y en el trabajo. Quería aclarar que en cuanto al trabajo no es una cuestión de que no quiero o no queremos trabajar. Es simplemente una cuestión de tiempo. Hay una presión psicológica fuerte, la estamos tratando de dejar atrás lo que hemos sufrido los últimos 13 o 14 años en Guantánamo. Es simplemente cuestión de tiempo. Sé que con el tiempo vamos a regresar y estar bien, queremos trabajar pero es cuestión de recuperar y poder hacerlo correctamente.

Naciones Unidas se hará cargo de ayuda humanitaria para refugiados de Guantánamo

Será a través de la ONG SEDHU, según explicó el representante del PIT-CNT Fernando Gambera.

El PIT-CNT informó que Naciones Unidas, a través de la ONG Servicio Ecuménico para la Dignidad Humana, se hará cargo de la ayuda humanitaria de los expresos de Guantánamo. La Central Sindical espera que ese proceso comience en uno o dos meses.

Según explicó el representante sindical Fernando Gambera, les informaron a la SEDHU de los procedimientos realizados y fueron informados del proyecto a dos años de ayuda humanitaria mensual, vivienda y hacerse cargo del traslado de las familias de los refugiados. "En la medida en la que ellos se vayan insertando en el tema, naturalmente el PIT-CNT dará por cumplida su tarea y nos iremos retirando", dijo Gambera.

 

"No somos terroristas, vivíamos vidas normales"

Abu Wael Dhiab manifestó que los refugiados no son culpables de nada, que vivían una vida normal, y que son víctimas de una situación política.

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- ¿Cómo definirías la situación de ustedes en Uruguay?

- Me gustaría empezar agradeciendo al pueblo uruguayo y al gobierno por lo que han hecho, pero hay una situación que no quedó muy clara.

- ¿Cuál es la situación que no ha quedado clara?

- Hay ciertas presiones, por ejemplo la situación psicológica y económica de cada uno, así como otras situaciones. Capaz que no es el momento de entrar en detalle.

- ¿Cómo es tu situación de salud en este momento?

- Hay falta de horas de dormir, hay dolores, hay presiones psicológicas que se acumulan en falta de estabilidad y al tener falta de estabilidad es más difícil de mejorar.

- ¿Ustedes son conscientes de que si bien fueron bien recibidos por buena parte del pueblo uruguayo, que hay una mayoría de uruguayos que se oponen a su llegada y que se oponen a su permanencia en Uruguay?

- Mi mensaje a esas personas [que se oponen a nuestra permanencia] es que nosotros no somos terroristas, no somos culpables de nada. Lo que somos es un grupo que fuimos llevados por motivos políticos; vivíamos vidas normales y fuimos tomados como rehenes de la política.

En el caso de no ser bienvenidos  por el pueblo, respetamos la decisión, y en ese caso pediremos al gobierno que nos ayude a encontrar un nuevo lugar, [pediremos] que nos trasladen a otro país, si es lo que quiere el pueblo.

Veníamos con la intención de estabilizarnos aquí en el país y tener una vida, en el caso de que no seamos bienvenidos, simplemente Uruguay sería el anexo al próximo punto.

- En base a la experiencia que han tenido aquí y sabiendo lo que han pasado algunos colegas de ustedes en otros países tras salir de Guantánamo: ¿qué consejos o qué pueden decirle ustedes a otros gobiernos acerca de cómo tratar a los liberados de Guantánamo?

- Hay mucho para decir en esto. Voy a tratar de resumirlo. Lo que diría a los gobiernos de otros países es que hay 125 reclusos más y [que] por favor los reciban. La mayoría de ellos son inocentes, no han hecho nada y están ahí por motivos simplemente políticos.

Si bien ese es un paso grande, lo que diría que lo que hay que pedir es que les den una recompensa. Claramente no se pueden recompensar por los 13 años perdidos pero al salir que los recompensen con los elementos básicos que van a necesitar en su vida para que puedan reconstruirla. Tienen que pensar que el que sale de Guantánamo va a necesitar a su familia, va a necesitar una casa en la cual estar, va a necesitar un trabajo y algún ingreso que le permita construir su futuro. Tenemos hermanos que están en Kazajstán y otros países que están en la misma situación. Nosotros sentimos que salimos de una prisión y entramos en otra. Está limitado lo que podemos hacer. El pueblo uruguayo mostró un corazón grande al recibirnos, pero recibir no es suficiente, hay que tener un plan para ayudar a construir las vidas, y el futuro. La idea es que los gobiernos preparen eso, no solamente recibirlos.

Abu Wael Dhiab es, de los seis refugiados, el más político. Asume la voz de mando a la hora de hacer reclamos y así como habló de que en Uruguay no solamente hace falta un buen corazón sino tener un plan sobre para reinsertarlos en la sociedad, también tiene reclamos con Estados Unidos:


- El gobierno de Estados Unidos no puede simplemente llevar una persona por trece años y decirle ‘estás libre, no hay nada contra tí, podés irte’. Tiene que mostrar su responsabilidad en el caso y hacer lo que deba hacer. No tengo ningún pedido o exigencia del gobierno de Uruguay, sino que el plan incluye las responsabilidades que el gobierno de Estados Unidos debe asumir para reconstruir las vidas de los compañeros de Guantánamo.

Cuando los compañeros salgan de Guantánamo tienen que sentir o lograr una estabilidad, y el gobierno estadounidense tiene que mostrar su responsabilidad para lograrlo. [Hoy en día] cada compañero que sale no tiene ningún elemento: ni un camello ni una vaca, entonces deben de proveerles los elementos básicos que necesitan para lograr estabilidad.

- ¿Qué acciones has tomado o piensas tomar para exigirle a Estados Unidos algún tipo de compensación por lo que has perdido?

No tengo una decisión, simplemente voy a usar la lógica. Doy un ejemplo: hace dos meses y medio que estoy afuera, necesito ver a mi esposa y a mi familia. ¿Dónde están ellos? Los necesito. Necesito claridad. Hay muchas respuestas oscuras. Necesito la lógica y la claridad para lograr esto, ese es mi mensaje.

Tengo un ejemplo, donde el dueño de WikiLeaks, el sueco, están atrás de él y están pidiendo cinco millones de dólares por la acusación de violación. Yo tengo trece años en prisión donde escribí libros, poemas, dibujé, y me los han sacado. ¿Dónde está mi vida y mi recompensación? Se levantó todo el mundo en este caso por una señora que ha reclamado sus derechos; en el caso mío y de mis hermanos: ¿dónde está el mundo y los derechos?

"No sabemos cuál es nuestro estatus legal en Uruguay"

Ali al-Shaaban habló con Telemundo y dijo que necesitan tiempo para recuperarse física y emocionalmente antes de empezar a trabajar.

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¿Tú sabés cuál es tu situación legar en Uruguay?

No, lamentablemente no sabemos cuál es nuestro estatus legal en Uruguay. Nos gustaría que alguna autoridad del gobierno nos supiera decir cuál es exactamente nuestra situación legar en Uruguay.

Cuando se reunieron con autoridades, incluso con el presidente, ¿No les dijeron si son refugiados o cuál es exactamente la situación?

No, no nos dijeron nada. No.

¿El tema clave para ustedes es la posibilidad de traer a sus familias? Es decir, ¿si vienen sus familiares están dispuestos a asentarse aquí?

Por supuesto que hace mucho tiempo que no vemos a nuestras familias y que queremos reunirnos con ellas. Cuando llegamos a Uruguay pensamos que iba a ser posible que vinieran, pero ahora no creo que sea una buena idea ya que en nuestra situación no podríamos mantenerlas. Ni siquiera puedo mantenerme económicamente a mí mismo. Si el gobierno no me ayuda con este tema no creo que pueda reunirme con ellos. Tengo una familia muy grande y aún teniendo un trabajo no podría mantenerme y mucho menos mantener a mi familia por lo que necesitaría asistencia por un tiempo.

¿Qué edad tenía cuando ingresó en Guantánamo?

Tenía 19 años.

Entonces para usted este es un nuevo mundo, una nueva cultura, un nuevo país y un nuevo idioma. ¿Ustedes tienen que adaptarse a eso y necesitan tiempo para asentarse física y espiritualmente?

Exactamente ese es el punto del que hablamos con la gente que nos rodea aquí. Nos han pedido que trabajemos desde la primer semana que llegamos y les dijimos que está bien, no estamos en contra del trabajo pero sí de los tiempos que nos plantearon. Queremos trabajar como cualquier persona normal, ser independientes, mantenernos. El problema es que, como le dije, cuando fui detenido tenía 19 años. Pasé casi 13 años en prisión, eso es casi la mitad de mi vida. Que me pidan que consiga mantenerme por mis medios en la primer semana, el primer mes o dos meses no creo que sea razonable.

 

 

 

 

¿Cómo llegaron y en qué situación están los refugiados de Guantánamo?

Por primera vez desde su llegada a Uruguay, los hombres decidieron romper el silencio y hablar sobre su situación, sus preocupaciones y su futuro.

ENTREVISTA A ABU WAEL DHIAB
ENTREVISTA A ALI AL-SHAABAN
LA OPINIÓN DE MARTÍN SARTHOU: "HAN CAMBIADO SU HUMOR; AHORA LOS VEO BASTANTE DESMORALIZADOS"

 

Antes de presentar las entrevistas exclusivas, el periodista de Telemundo, Martín Sarthou, puso en contexto la situación. Explicó que los ahora refugiados políticos no quieren que se los nombre como “los exdetenidos en Guantánamo” ni tampoco les gusta que se los vea representados por las fotografías de su período como detenidos. Para ellos Guantánamo es una experiencia que desean dejar atrás.

Cuatro de ellos ingresaron a la base militar estadounidense en la isla de Cuba con poco más de 20 años y uno de ellos con apenas 19. En los 13 años que estuvieron detenidos no hubo cargos formales contra ellos ni acusaciones ni pruebas de acciones concretas. En el limbo jurídico de Guantánamo ellos eran combatientes enemigos sin posibilidad de defensa ni juicio con garantías.

En prisión sufrieron todo tipo de torturas: desde físicas hasta psicológicas que van desde la simulación de ahogamiento hasta el aislamiento sonoro absoluto por largos períodos.

En 2009 todos ellos recibieron el llamado clearance un documento de las autoridades de Estados Unidos en el que se establece que no representan amenaza alguna y que están aptos para ser liberados.

Sin embargo, no fue hasta diciembre de 2014 que pudieron salir de Guantánamo. En este caso por la gestión del gobierno uruguayo que los trajo hasta aquí.

Todos coinciden en mostrarse agradecidos con esas gestiones y reconocen que de no ser allí todavía seguirían cautivos como los otros 125 presos que siguen en la base.

Sin embargo, las condiciones en las que permanecen en Uruguay no son las que acordaron en las charlas que mantuvieron con autoridades uruguayas previas a su viaje a Montevideo, según dicen. Estas condiciones están establecidas por el sistema de Naciones Unidas para refugiados en todo el mundo. Al día de hoy, compañeros de cautiverio suyos que fueron recibidos en países como Georgia o Albania o Eslovaquia reciben un tratamiento diferente al que ellos tienen en Uruguay y reclaman esos mismos derechos aceptando que también deben cumplir con obligaciones.

Todas las entrevistas se hicieron de forma individual porque cada uno quería dar su opinión sin comprometer la del conjunto.

En conjunto todos están de acuerdo en algo: quieren trabajar, pero reconocen que después de la experiencia de 13 años de torturas y prisión en Guantánamo necesitan un  tiempo para adaptarse a la nueva realidad, a un nuevo país, a una nueva cultura, a una nueva lengua y superar no solamente las secuelas físicas sino también las emocionales y psicológicas además de la distancia con sus familias.

Martín Sarthou sobre refugiados: "han cambiado su humor; ahora los veo bastante desmoralizados"

El periodista de Telemundo, que se ha reunido en más de una ocasión con los seis hombres, dijo que se encuentran en una situación muy particular.

ENTREVISTA A ABU WAEL DHIAB
ENTREVISTA A ALI AL-SHAABAN

 

Martín Sarthou mantuvo una serie de entrevistas exclusivas con los refugiados de Guantánamo a casi dos meses de su llegada a nuestro país. Debe recordarse que los seis hombres fueron sacados de la cárcel de Guantánamo, subidos a un avión y trasladados a Uruguay.

Antes de presentar las entrevistas, el periodista de Telemundo contó que “de diciembre a la fecha, en varias reuniones que hemos tenido, ellos han cambiado su humor. Ahora los he visto bastante desmoralizados, en una situación muy particular. Están perdiendo la paciencia, hay algunos reclamos que tienen que ver con derechos que tienen como refugiados políticos a nivel mundial y que no ven que lleguen las respuestas y eso los desmoraliza”.

Consultado por Aldo Silva acerca de los motivos que los llevaron a hablar en este momento y no antes, Sarthou explicó que se produjo por las publicaciones de los últimos días, en las que se expresaba que no querían trabajar y que intentaban llevar una vida cómoda reclamando cosas sin aportar nada. “Quisieron después de dos meses mostrarse y hablar” para que la gente “escuche su voz” y poder “plantear algunos reclamos”; contar “quiénes son y qué quieren para su futuro en Uruguay, porque la mayoría de ellos, salvo uno, quieren permanecer y hacer su vida en Uruguay. Están dispuestos a dar mucho y exigen determinadas condiciones que también el gobierno responderá”.

Expreso de Guantánamo viajó a Buenos Aires a pedir refugio para otros presos

Se trata del único refugiado en Uruguay que no había sido fotografiado por la prensa.

Jihad Ahmad Diyab es de los seis refugiados que llegaron a Uruguay, el único que prácticamente no se había dejado filmar o fotografiar. Es el que venía de una prolongada huelga de hambre y que mostraba por el balcón de la casa el traje color naranja de preso de Guantánamo. Con esa misma ropa viajó a Argentina y habló con medios de izquierda, entre ellos Barricada Tv. "Lo que yo pido es el mínimo derecho de vivir con mi familia, con mis hijos. Yo vivía en forma normal antes de que los estadounidenses vinieran e hicieran huérfanos a mis hijos y viuda a mi esposa cuando yo estaba vivo" explicó.

Diyab también agradeció el recibimiento en Uruguay pero dijo que no tiene clara cuál es su situación. "Quiero agradecer al gobierno uruguayo y al pueblo uruguayo que nos recibió muy bien, pero quiero decir que todavía ignoro mi situación en Uruguay" expresó el expreso. Aclaró que no sabe si es residente o es refugiado.

Diyab relató en sus entrevistas los padecimiento en Guantánamo y explicó que viajó a Argentina con la intención de pedir a la presidenta Cristina Fernández que acepte recibir a presos que Estados Unidos prevé liberar en los próximos meses. "Nunca voy a olvidar a los compañeros que estaban allá, por eso vine para acá para luchar", sentenció.

El viaje de Diyab, sorpresivo, ratifica además de que no existe la prohibición de abandonar el país durante dos años, como había trascendido en versiones de prensa antes de la llegada de los refugiados.

Estados Unidos no devolverá Guantánamo a Cuba

Así lo había pedido el presidente de la isla Raúl Castro.

El gobierno estadounidense descartó devolver la base naval de Guantánamo a Cuba como le había solicitado el presidente isleño Raúl Castro, incluso si se logra cerrar la polémica prisión que allí opera.

Desde la Casa Blanca, el secretario de prensa Josh Earnest dijo que hay muchos desacuerdos entre ambos países y los valores de ambos gobiernos. "Tenemos una diversidad de preocupaciones sobre la forma en que el régimen de Castro trata a los disidentes políticos, la forma en que trata a las personas en que quieren expresar libremente sus opiniones, incluso en la forma en que tratan a algunos periodistas", dijo Earnest.

El Parlamento estadounidense recibió un proyecto de ley para levantar las restricciones de sus ciudadanos para viajar a Cuba.

Los expresos de Guantánamo comienzan a trabajar en la segunda quincena de enero

Por lo menos tres o cuatro de los refugiados que llegaron de Guantánamo comenzarán a trabajar. La familia de uno de ellos llegará en los próximos días.ue

"Están avanzando en el idioma español. Estamos convencido que cuando empiecen a trabajar, interactúen con otros trabajadores, tengan su vida laboral y puedan sentirse insertos, pero sobre todo teniendo el producido de su trabajo y eso les de libertad y autonomía, van a estar más integrados", expresó Fernando Gambera, del Secretariado del PIT-CNT.

Gambera anunció también que la familia -esposa e hijos- del hombre que hizo la prolongada huelga de hambre en la cárcel de Guantánamo llegará en los próximos días.

Dos de los que tienen trabajo para enero, comenzarán en la construcción. Otros tienen ofertas según sus oficios.

Ex agentes de inteligencia internacionales participaron en operación de refugiados

Según informó el semanario Búsqueda, participaron ex agentes de inteligencia del Mossad y de las agencias británica y alemana.

Todos ya fueron dados de alta el Hospital Militar, donde estuvieron en observación desde el domingo. Uno solo de ellos, el que realizó una extensa huelga de hambre, tiene que recuperar más peso y necesita ser controlado. Ahora están junto a personas de confianza del PIT-CNT designados para acompañarlos en la vivienda que tiene tres dormitorios.

Ninguno de los seis reclusos habla español y solo uno habla algo de inglés. Integrantes de la central sindical indicaron que se muestran felices, que agradecen siempre y que algunos ya tuvieron contacto con sus familias. En la casa no hay medidas especiales de seguridad.

Otra fuente del PIT-CNT dijo a Telemundo que la decisión de implementar este plan de ayuda no fue discutida en el secretariado ejecutivo.

Por otro lado, el semanario Búsqueda publicó este jueves que en el equipo designado por el presidente para ejecutar la operación de recepción de los ex reclusos, había tres ex integrantes del cuerpo de inteligencia israelí - El Mossad-, uno de la inteligencia británica y otro de la alemana. Se trata de agentes ya retirados que durante el proceso de negociación entre los gobiernos de Estados Unidos y Uruguay chequearon los antecedentes de los seis ex presos.

Según la crónica de Búsqueda, viejos militantes Tupamaros que también participaron de la operación, celebraron durante una cena en la madrugada con sus ex enemigos el éxito de la transferencia.

Fuentes que cita el semanario, que estuvieron cuando los cuatro sirios, un palestino y un tunecino tocaron suelo uruguayo, relataron que levantaron sus brazos y movían sus piernas conmovidos porque estaban en libertad. No paraban de agradecer y pedían que los orienten para saber dónde estaba el este porque necesitaban la ubicación de la Meca para rezar.

Cánepa: "la ley de refugiados establece la obligación del Estado de mantener la reserva"

El prosecretario de Presidencia dijo que el gobierno debe garantizar la privacidad de los ex reclusos de Guantánamo porque lo determina la ley de refugiados.

El prosecretario de Presidencia, Diego Cánepa, explicó que los presos solicitaron refugio en nuestro país y "la ley establece no solamente el derecho sino también la obligación del Estado de mantener la reserva por obvias razones".

Además dijo que hay más de 220 refugiados en el país. "De ninguno de ellos hemos dicho dónde están viviendo, qué apoyo se le ha dado por parte del Estado uruguayo, de qué manera se lo monitorea y de qué manera se le da los apoyos", expresó.

Cánepa dijo que el recibir a los expresos de Guantánamo "es un gesto que de por si solo habla de lo que ha sido la gestión del presidente Mujica durante estos cinco años".

Foto: Presidencia