Quedó reglamentada la Ley Integral Para Personas Trans y ya rige la posibilidad del derecho reparatorio

"Esta ley ya fue discutida, hay una aprobación social y parlamentaria", apuntaron desde el colectivo trans.

El Poder Ejecutivo firmó -la semana pasada- el decreto que reglamenta la Ley Integral Para Personas Trans, aprobada en octubre del año pasado. A partir de este lunes podrán empezar a realizar los trámites comprendidos en la norma.

Abordamos el tema junto a Marcela Pini, activista por los derechos trans.

Lo que empieza a partir de hoy es la posibilidad de la reparatoria. Hay un formulario online que se puede llenar. Es para aquellas personas que hayan sufrido violencia institucional. Eso incluye cualquier acción u omisión de organismo del Estado.

Este tema implica a todo el tiempo que existió el decreto de razias, que tenía mucha violencia sobre las personas trans. Durante la dictadura y los dos primeros gobiernos democráticos, por el hecho de ser una persona trans ya eran perseguidas y llevadas sin una orden judicial.

Esto también evita la judicialización del proceso de cambio de nombre y sexo registral. Antes quedábamos sujetos a la disposición del actuario, ahora es un trámite.

En el caso de los niños y niñas, no hay tratamientos hormonales posibles.

La denuncia contra la campaña de recolección de firmas en contra de la ley surgió porque veíamos que algo teníamos que hacer. Esta ley ya fue discutida, hay una aprobación social y parlamentaria. La ley ya es ley y tiene que funcionar. Esas firmas se consiguieron en base a mentiras. Hubo una estafa. Hay una incitación al odio.

Ley Trans, ¿derechos o privilegios?: "Mostrar al más vulnerado como un privilegiado atenta contra la salud"

"Esta visibilización de las identidades trans no solo ha cambiado el acceso a derechos, sino también las formas de relacionamiento", afirmó Marcela Pini. "Tenemos que acompañar", reflexionó Daniel Márquez.

El Senado dio media sanción al proyecto de ley integral para personas trans: abordamos el tema junto a Marcela Pini (psicóloga e integrante de la Unión Trans) y Daniel Márquez (médico especialista en atención a personas trans).

Marcela Pini

Es un paso importante en muchos sentidos. Más allá de que es un reconocimiento en derechos, es garantizar determinados derechos a la población trans. Pero también hay otros cambios que se han generado a partir de la campaña nacional, que no es político-partidaria. La voz de las personas trans está en primera persona, y esto es fundamental.

Esta visibilización de las identidades trans no solo ha cambiado el acceso a derechos, sino también las formas de relacionamiento. La biología no el destino, como decía Freud: es muy importante entender eso.

Negar los estudios de género o las vivencias de las personas trans nos deja afuera a un modo de atención humanista. Los manuales de psiquiatría no son para los usuarios sino para los profesionales. Quien dice cómo quiere transitar su vida es el usuario.

Estamos logrando pensar otros modos de posicionarnos frente a la diversidad. El proyecto que se aprobó en el Senado tiene mejor redacción que el original.

Nosotros nunca estuvimos de acuerdo en marcar el tema a determinadas edades. Consideramos que la independencia progresiva tiene que ver con la perspectiva técnica: los técnicos debemos evaluar y considerar en qué situación se encuentra la persona como para empezar un tratamiento o sostener una identidad. Pero la última decisión debe de ser de quien vive en esa identidad, y de nadie más. Quien habita una identidad, si no puede habitarla, en esa situación se va la vida. Uno es a partir de quien es y de que los otros lo reconozcan.

El 65 % o más de las mujeres trans han ejercido el trabajo sexual en algún momento de su vida como única posibilidad de ingreso. Considerar que leyes que tengan que ver con políticas afirmativas sean de privilegios es una falta de respeto, y no es pensar en un Uruguay inclusivo.

Daniel Márquez

Entendemos que esto va a ser un cambio sustancial en la calidad de vida y en la expectativa de las personas. La experiencia del Saint Bois debe ser replicada. Quienes acompañamos la salud de las personas trans consideramos que esta ley es muy importante.

Los aspectos más específicos vinculados a la hormonización tienen que ver con una especialización, pero lo más humanista, el día a día, la empatía, el acompañar las trayectorias es muy importante.

Tenemos que acompañar. Nosotros recibimos a muchos y muchas adolescentes que tocan la puerta del consultorio porque están en soledad luego de haber sido expulsados de sus hogares. Esta es la población más vulnerada de las más vulneradas.

Hace cuatro años y medio que estamos en el Saint Bois, con una experiencia increíble, tanto a nivel nacional como internacional. Vienen muchos a formarse en Uruguay.

Cuando uno trabaja cerca de donde están las personas es muy difícil no empatizar. Mostrar al más vulnerado como un privilegiado atenta contra la salud. Esto son cuestiones de salud.

Un adolescente maduro tiene los mismos derechos equiparables a un adulto. La patria potestad es para acompañar a acceder a procesos como la salud. Cuando la patria postead atenta contra la salud de una persona, tiene que pesar el equilibrio.

He recibido pacientes con seis años, que logran expresan claramente lo que sienten. Muchos padres creen que sus hijos están enfermos, pero les da tranquilidad hacer una consulta y entender que no está enfermo, sino que necesita acompañamiento.  Por eso el proceso de orientación familiar es sumamente importante.

La realidad de las personas trans en Uruguay: avances y desafíos

Dialogamos con la psicóloga Marcela Pini, primera persona trans votada para integrar el cogobierno universitario.

En las elecciones universitarias por primera vez una mujer trans integró las listas para ocupar un cargo en el Claustro.

La psicóloga y activista trans Marcela Pini contó a Telemundo la realidad de la inclusión educativa del colectivo.

Estoy en uno de los órganos de cogobierno, en la Asamblea del Claustro de la Facultad de Psicología. Mi incorporación a la CPU (Coordinadora de Psicólogos de Uruguay) fue a pedido de ellos, yo estaba en el puesto 10 y la lista obtuvo diez claustristas a la Asamblea. No voy a acceder pero voy a seguir trabajando desde CPU para que haya otras voces.

El proceso comenzó cuando la CPU se comunicó conmigo para el 8 de marzo, para incluirme en el spot de las voces. Me pareció un gesto interesante de la Coordinadora de Psicólogos que demuestra que hay realidades a las que no podemos dar vuelta la cara. Después de eso seguimos trabajando.

La ley de reparaciones para personas trans es necesaria. El censo del INE no contempla la variable género trans, por lo que no nos da un nivel de cuántas personas hay. Me preocupa la realidad del interior profundo.

Las personas trans mayores de 50 años tienen un ingreso promedio de $4.000. Hay una sola mujer trans mayor de 70 años en el Uruguay. La desafiliación educativa, familiar e institucional es en Montevideo como en la ruralidad.

Se ha generado polémica por un artículo del proyecto de ley integral trans sobre la necesidad de una autorización de los padres para los menores de edad para poder someterse a una reasignación de sexo.

Primero, no todas las personas trans deciden hacerse una reasignación de sexo. Hay otro tipo de tratamientos e inscripciones que tienen que ver con lo identitario como el cambio de sexo registral, tratamientos trans-específicos que tienen que ver con la adaptación de la persona en cuanto a cómo quiere verse. En cuanto a niños lo que se pide en el proyecto es que se atienda al artículo 11 del Código del Niño y el Adolescente, que tiene que ver con la independencia progresiva de la persona.

Es inviable que un niño de once años que manifiesta una identidad género-disidente se le vaya a hormonizar. Porque ningún niño a esa edad tiene un nivel hormonal que tenga manifestaciones secundarias del género que quiere expresar.

La idea de lo que pide el proyecto de ley es que se acompañe la identidad del niño, que pueda ser feliz en función de lo que va queriendo construir con su vida. La idea es que las familias puedan entender que no es una patología y que no todas las transiciones del género terminan en una identidad género-disidente.

Michelle Suárez se consagró como la primera legisladora trans, pero luego fue procesada por falsificar firmas en su ejercicio de abogada.

Con respecto a Michelle he transitado muchas sensaciones. Hoy me provoca mucha tristeza por ella y cuando cometemos esos errores nos tenemos que someter a la Justicia. Eso no está en juicio. Lo importante es tratar de no asociar la identidad con lo que las personas somos en otros ámbitos de nuestra vida.