Aumenta la tensión en las protestas en Hong Kong: un policía le disparó a un joven manifestante prodemocracia

También hubo otras manifestaciones nocturnas en los que la Policía utilizó gases lacrimógenos de manera ocasional.

Miles de hongkoneses se reunieron espontáneamente el miércoles para manifestar su ira por la violencia de los enfrentamientos en los que un policía hirió con bala a un manifestante durante la movilización prodemocracia en este territorio chino.

Algunos miles de manifestantes, entre ellos empleados de oficina con traje y corbata, se encontraron en un parque antes de desfilar por un barrio comercial de la ciudad, gritando consignas antigubernamentales y contra la policía.

También hubo otras manifestaciones nocturnas en los que la policía utilizó gases lacrimógenos de manera ocasional.

Horas antes, centenares de manifestantes se habían congregado ante la escuela del joven de 18 años herido la víspera por un disparo de la policía.

Ante la escuela de Tsang Chi-kin, los alumnos mostraban fotos del incidente, que fue filmado.

El joven fue herido en el barrio de Tsuen Wan, a unos 10 km del centro de la ciudad, por un policía que le disparó a quemarropa en el pecho después de que su unidad fuera atacada por manifestantes armados con palos y paraguas.

"Según las últimas informaciones del hospital su estado es estable", indicó el gobierno en un comunicado.

Se trata del primer manifestante víctima de un disparo de bala desde que en junio empezaron los enfrentamientos entre militantes prodemocracia y fuerzas de seguridad.

Por otra parte, una periodista indonesia, alcanzada por un disparo de goma en el ojo mientras cubría las manifestaciones del domingo, sufre una pérdida de visión permanente, según su abogado. "La herida que sufrió después de un disparo de la policía llevó a una ceguera permanente de su ojo derecho", explicó Michael Vidler.

-Peores violencias-

El martes, centenares de miles de personas tomaron las calles en Hong Kong, en un desafío a Pekín donde se conmemoraban los 70 años de la fundación de la República Popular de China.

La movilización empezó contra un proyecto de ley sobre la extradición a China, ya retirado, y se amplió después a demandas de mayor democracia y contra la injerencia de Pekín en los asuntos locales.

La ciudad fue el martes escenario de violentos enfrentamientos. Policías y periodistas resultaron heridos por líquido corrosivo lanzado por los manifestantes más radicales. Múltiples barricadas ardieron en varios barrios.

La policía replicó con gases lacrimógenos, cañones de agua y disparó pelotas de goma.

En el caso del joven de 18 años, el policía disparó porque temía por su vida "y en un lapso de tiempo muy corto, tomó la decisión y disparó contra su agresor", explicó a la prensa Stephen Lo, el jefe de la policía hongkonesa.

Sin embargo los manifestantes niegan esta versión y afirman que el policía arremetió contra la gente y sacó su arma de fuego.

"HK [Hong Kong] se ha convertido en un Estado policial de facto", tuiteó Joshua Wong, una de las figuras emblemáticas del movimiento prodemocracia en la excolonia británica.

Marco, un compañero de clase de Tsang Chi-kin, explicó que su amigo, apasionado de baloncesto, estaba indignado por el retroceso de las libertades en Hong Kong y por la violencia policial.

"Si ve problemas o injusticias, se opone a ellas y las afronta con valentía en lugar de sufrirlas en silencio" dijo a la AFP.

Los responsables de los hospitales afirmaron haber admitido a más de 70 personas el martes, mientras que la policía informó de 25 agentes heridos.

La policía indicó haber llevado a cabo 160 detenciones, y efectuado seis disparos en total.

El miércoles, 96 manifestantes detenidos el domingo, en otra jornada particularmente violenta, comparecieron ante la justicia acusados de participar en enfrentamientos con la policía. Tienen entre 14 y 39 años.

Las manifestaciones y la  violencia en Hong Kong eclipsaron el martes las colosales celebraciones del 70º aniversario del régimen comunista chino.

Hong Kong vive desde junio su crisis política más grave desde su retrocesión a Pekín, en 1997.

Además de pedir más democracia y oponerse a la injerencia de Pekín, los manifestantes denuncian la violación, según ellos, del principio de "Un país, dos sistemas".

Este principio, que les otorga libertades mucho más amplias que en el resto del país, se acordó en el momento de la devolución hace 22 años a China de esta excolonia británica.

(AFP)

Nuevas manifestantes prodemocracia en Hong Kong se concentraron en un centro comercial

No pudieron perturbar la actividad del aeropuerto local.

Los manifestantes prodemocracia de Hong Kong se concentraron este domingo en un centro comercial, donde algunos radicales dañaron una estación de metro, pero no pudieron perturbar la actividad del aeropuerto local.

A través de sus sistemas de mensajería, el movimiento de protesta había convocado a los manifestantes a "poner a prueba" la capacidad de resistencia del aeropuerto perturbando sus edificios, así como sus accesos por tren y por carretera.

Pero para evitar la llegada masiva de manifestantes, las autoridades redujeron el tráfico ferroviario y en coche y aumentaron los controles policiales.

El aeropuerto de Hong Kong, el octavo del mundo, ya ha sido objeto de las protestas de los manifestantes, que desde junio denuncian el retroceso de las libertades y la injerencia del gobierno de Pekín en esta región semiautónoma, excolonia británica.

Este domingo, por dieciseisavo fin de semana consecutivo, miles de manifestantes salieron a protestar, esta vez ocupando un centro comercial en el distrito de Sha Tin, en el norte de Hong Kong, donde cantaron canciones y fabricaron origamis (figuras en papel plegado).

"Aunque estamos muy cansados, no renunciamos a nuestros derechos", dijo a la AFP la señora Ching, una profesora que participaba en la protesta.

"Si [el movimiento] durante cien días, 200 días o incluso mil días y seguimos sin conseguir lo que queremos, continuaremos saliendo" a la calle, afirmó.

La situación empezó a tensarse por la tarde, cuando varios miembros de un grupúsculo radical, con las caras tapadas con máscaras, lanzaron a un río cercano una bandera china que habían arrancado de un edificio.

- "Estado policial" -

Varias personas provocaron luego daños en las máquinas expendedoras de billetes de la estación de metro de Sha Tin, lo que desató la intervención de la policía antidisturbios, que finalmente cerró la estación.

Antes de la llegada de las fuerzas de seguridad, las televisiones de Hong Kong difundieron imágenes de un hombre contusionado y con cortes en la cara acosado por manifestantes prodemocracia dentro de la estación.

Hong Kong vive su peor crisis política desde su retrocesión a China en 1997, con manifestaciones y acciones de protesta casi a diario que provocan enfrentamientos entre radicales y fuerzas de seguridad.

El sábado, la policía y los manifestantes se enfrentaron brevemente en un suburbio cercanoa a la frontera con China. Las fuerzas de seguridad usaron gases lacrimógenos y cañones de agua contra pequeños grupos de radicales, que levantaron barricadas y lanzaron piedras y cócteles Molotov.

Numerosos manifestantes fueron detenidos durante los enfrentamientos, menos intensos que los de los anteriores fines de semana.

Al mismo tiempo, en Washington, tres militantes prodemocracia, Joshua Wong, Denise Ho y Brian Leung, afirmaron el sábado en una entrevista a la AFP que están dispuestos a seguir con la lucha.

Según ellos, Hong Kong se ha convertido en un "Estado policial" en el que las fuerzas de seguridad, dirigidas desde Pekín, sólo tienen el objetivo de reprimir una protesta popular legítima.

Desde hace algunos días se multiplican los llamamientos a la huelga por internet, antes del 28 de septiembre –la fecha que conmemora el inicio la "Revolución de los Paraguas" de 2014– y del 1 de octubre, cuando se cumple el 70º aniversario de la fundación de la República de China.

(AFP)

Estudiantes de Hong Kong boicotean las clases en desafío a Pekín

Tras un fin de semana marcado por enfrentamientos entre radicales y la policía, el lunes se vivía una jornada con acciones diversas, muestra de la creatividad del movimiento.

Miles de estudiantes vestidos de negro se manifestaron el lunes en Hong Kong, en el primer día de una campaña de dos semanas de boicot a las clases para mantener la presión sobre el gobierno local leal a Pekín, que sigue sin hacer ninguna concesión al movimiento prodemocracia.

Tras un fin de semana marcado por enfrentamientos entre radicales y la policía, el lunes se vivía una jornada con acciones diversas, muestra de la creatividad del movimiento.

En este inicio de curso, los estudiantes formaron cadenas humanas delante de sus centros.

Mientras, en varios hospitales, enfermeros hicieron filas en pasillos sosteniendo pancartas.

La excolonia británica atraviesa desde hace tres meses su crisis política más grave desde la retrocesión a China en 1997, con acciones casi diarias para denunciar la injerencia creciente de Pekín en los asuntos internos de esta región semiautónoma.

Pekín, que muestra un apoyo total al gobierno hongkonés, multiplicó las amenazas.

"El fin está cerca" para la movilización a favor de la democracia, advirtió el domingo por la noche la agencia de prensa china Xinhua en un editorial.

Esto no impidió que el lunes por la mañana manifestantes vestidos de negro, color emblemático de la protesta, bloquearan las puertas de los vagones en algunas estaciones de metro para impedirles arrancar.

- "Una forma de aprendizaje" -

El alcance de las perturbaciones no tuvo nada que ver con el caos vivido el 5 de agosto, cuando las operaciones de bloqueo paralizaron durante varias horas el conjunto de la red, caracterizada normalmente por su gran eficacia.

Los estudiantes son desde hace tres meses la columna vertebral del movimiento. Se les ve en primera línea, entre los que arrojan ladrillos a la policía, así como en segundo plano, formando multitudes que se manifiestan.

"Es el primer día de curso pero todavía quiero manifestarme", confesó a la AFP un estudiante de 19 años, que se identificó como Tommy, en el centro de HongKong. "Manifestarse es también una forma de aprendizaje", lanzó.

En los hospitales más grandes, enfermeros formaron una fila en los pasillos con pancartas en las que se leían lemas como: "En pie por Hong Kong".

- ¿Movimiento condenado? -

Una enfermera pensaba que el movimiento estaba condenado, y señaló que Pekín no haría ninguna concesión.

"Pero sin embargo tenemos que levantarnos y decir algo. Al menos hemos mostrado al mundo lo que ocurre", dijo a la AFP bajo condición de anonimato.

Por la mañana, alumnos de secundaria formaron cadenas humanas a las puertas de varias escuelas públicas. En una de ellas, una estatua de Sun Yat-sen, que proclamó la República en China en 1912, fue ataviada con una máscara de gas y gafas de protección.

"Hong Kong es nuestro hogar. Somos el futuro de la ciudad y tenemos que asumir la responsabilidad de salvarla", declaró una estudiante de 17 años, que se identificó con el apellido Wong.

- "Rechazar la violencia" -

El movimiento de protesta nació en junio con el rechazo a un proyecto de ley para autorizar las extradiciones hacia China. La suspensión del texto por el Ejecutivo no bastó para aplacar la movilización, que amplió considerablemente sus reivindicaciones.

Estas van dirigidas ahora a la denuncia de un retroceso de las libertades y contra la creciente injerencia de China, violando el principio "Un país, dos sistemas".

Hong Kong vivió el sábado una de las jornadas de protestas más violentas desde el inicio del movimiento. Y el domingo, miles de manifestantes prodemocracia intentaron bloquear los accesos al aeropuerto erigiendo barricadas.

El lunes, el ministerio hongkonés de Seguridad advirtió que la violencia estaba "cerca de salirse de control".

"Pido al público rechazar la violencia, mantener el orden en nuestra sociedad y proteger el estado de derecho", declaró John Lee Ka-chiu a los periodistas.

La imagen de Hong Kong, hasta ahora considerada como una plaza financiera estable, se vio empañada por el movimiento. La llegada de turistas se desplomó y hoteles y comercios se enfrentan a una caída significativa de su facturación.

(AFP)

Gustavo Salle y un grupo de ambientalistas protestaron contra UPM en el acto por la independencia: "Voy a cortar los puentes"

El discurso del ministro Enzo Benech fue interrumpido varias veces por los gritos de los ambientalistas.

Un grupo ambientalista se movilizó este domingo en Florida, en el marco del acto del Gobierno por un nuevo aniversario de la declaratoria de la independencia.

El discurso del ministro Enzo Benech fue interrumpido varias veces por los gritos de los ambientalistas.

El candidato a presidente por el Partido Verde Animalista, Gustavo Salle, aseguró que está dispuesto a cortar los puentes que unen Uruguay con Argentina para impedir el ingreso de maquinaria con la que se iniciarán los trabajos para la construcción de la segunda planta de UPM.

“Voy a cortar los puentes. No voy a dejar que una empresa mancille la dignidad de los orientales”.

https://www.teledoce.com/telemundo/nacionales/el-ministro-de-ganaderia-fue-el-orador-principal-en-el-acto-por-el-aniversario-de-la-declaratoria-de-la-independencia-destaco-la-importancia-de-upm-2/

Gigantesca manifestación convoca a cientos de miles en Hong Kong pese a tormenta

Para poner fin a las acusaciones de "terrorismo" que surgieron desde Pekín, el Frente de Derechos Civiles (FCHR) llamó a una manifestación "no violenta" para este domingo.

Cientos de miles de personas manifestaron este domingo en Hong Kong, desafiando a la policía y a una lluvia tropical, y demostrando que la protesta mantiene su popularidad a pesar de los episodios de violencia y la amenaza de intervención de Pekín.

La movilización, que comenzó en junio y no tiene precedentes en la excolonia británica, había visto su imagen empañada esta semana por escenas de violencia después de cinco días de sentada en el aeropuerto.

Para poner fin a las acusaciones de "terrorismo" que surgieron desde Pekín, el Frente de Derechos Civiles (FCHR) llamó a una manifestación "no violenta" para este domingo.

Esta organización luego afirmó que había convocado a más de millón y medio de manifestantes, una cifra sorprendente, tanto por la necesidad de espacio disponible para reunir semejante multitud, como por el hecho de que Hong Kong cuenta con apenas 8 millones de habitantes.

En la otra vereda, la policía indicó que en el Parque Victoria se habían congregado 128.000 manifestantes. Las autoridades no incluyeron en su estimación a las personas que se encontraban en las calles adyacentes al parque.

"Ha sido un día largo y estamos muy cansados, pero ver a tanta gente caminando hacia Hong Kong bajo la lluvia da fuerza a todos", dijo uno de los manifestantes, Danny Tam, de 28 años.

A comienzos de la tarde, la multitud se concentró bajo la lluvia torrencial en el parque Victoria, en el corazón de la isla de Hong Kong, formando un mar de sombrillas multicolores.

Luego, los manifestantes marcharon hacia el distrito del Almirantazgo, más al oeste, desafiando la prohibición policial que sólo permitía una manifestación estática en el parque.

Este domingo por la noche, cientos de manifestantes enmascarados marchaban alrededor de la sede del gobierno, cantando "Tomemos Hong Kong, la revolución de nuestro tiempo".

- "La policía deja heridos"-

La consigna para la manifestación fue, una vez más, denunciar la violencia policial.

"La manera en que la policía ha gestionado todo está totalmente fuera de lugar", señaló un manifestante, James Leung, a la AFP.

Otros reconocían un aumento de la violencia entre los contestatarios, que en su versión más radical no han dudado en estas semanas en lanzar piedras y cócteles molotov.

"Algunos tienen una forma extrema de expresar sus puntos de vista", admitía Ray Cheng, de 30 años.

"Yo estoy en contra de la violencia", explicaba por su parte la señora Wong, de 54 años. "Pero incluso los radicales lo único que hacen es romper cristales, no hacen daño a nadie, mientras que la policía deja heridos", denunció.

- Radicalización-

Se trata de la peor crisis política en la excolonia británica desde su retrocesión a China en 1997. Pekín ha elevado el tono, calificando las acciones más violentas de los manifestantes de "casi terroristas".

Nacida en junio en rechazo a un controvertido proyecto de ley que autorizaría las extradiciones hacia China, la movilización amplió desde entonces sus reivindicaciones para pedir, por ejemplo, un verdadero sufragio universal, en medio del temor a una creciente intromisión de China.

Diez semanas después de la primera manifestación, el movimiento no ha obtenido prácticamente nada del ejecutivo hongkonés pro-Pekín.

Esta ausencia de avances ha empujado al movimiento hacia acciones más contundentes, como el bloqueo del aeropuerto internacional la semana pasada, cuando centenares de vuelos debieron ser anulados.

La propaganda china ha tomado recurrentemente imágenes de violencia con la intención de desacreditar a la contestación. Los medios chinos también han difundido imágenes de soldados y transportes de blindados hacia el otro lado de la frontera, en Shenzhen.

El presidente estadounidense Donald Trump advirtió este domingo a China que una represión dura de los manifestantes de Hong Kong similar al aplastamiento de la revuelta de la plaza Tiananmen dañaría las negociaciones para un acuerdo comercial entre las dos grandes potencias.

"Creo que sería muy difícil lograr un acuerdo si hay violencia, quiero decir, si hay otro caso como la plaza Tiananmen" de Pekín, dijo Trump a la prensa en Nueva Jersey (noreste de Estados Unidos).

Las autoridades justifican su decisión por los actos de violencia cada vez más recurrentes, por ejemplo contra las comisarías. El movimiento de protesta no cede, a pesar de la detención de más de 700 personas en más de dos meses de manifestaciones.

El sábado, las manifestaciones habían comenzado con una marcha de miles de profesores para apoyar al movimiento prodemocracia. Por la tarde, una multitud aún mayor se dio cita para marchar a Hung Hom y To Kwa Wan, dos barrios portuarios populares frecuentados por turistas chinos del continente.

Hacia la misma hora, miles de partidarios del gobierno se reunieron en un parque para denunciar al movimiento y apoyar a la policía.

(AFP)

Más de 300 personas fueron detenidas en una protesta opositora en Moscú

Las autoridades habían negado el permiso para realizar la concentración pero cientos de personas salieron igual al Centro a manifestarse.

Cerca de 300 personas fueron detenidas el sábado en Moscú durante una manifestación de la oposición, que denuncia desde hace semanas la exclusión de sus candidatos a las elecciones locales de septiembre y es blanco de la presión de las autoridades.

Varios cientos de personas se concentraron en diferentes puntos del centro de Moscú, bajo una lluvia fina, rodeados de una gran presencia policial y de soldados de la guardia nacional, que no tardaron en efectuar los primeros arrestos, según periodistas de la AFP.

Las autoridad especializada en el seguimiento de las manifestaciones, dio cuenta de al menos 194 detenidos, entre ellos seis periodistas. Además seis personas resultaron heridas durante las detenciones.

La manifestación, no autorizada, transcurre sin presencia de líderes, después de que se produjeran numerosas condenas desde la protesta del fin de semana pasado en la capital rusa, que culminó con cerca de 1.400 detenidos, algo que no ocurría desde el regreso del presidente Vladimir Putin en 2012.

La gran opositora que aún permanecía en libertad, una abogada de 31 años, fue arrestada unos minutos antes del inicio de la manifestación.

"Estoy aquí porque quiero que haya grandes cambios. Actualmente, lo que tenemos es un ambiente de control total", declaró a la AFP una manifestante de 22 años.

Gases, balas de goma y piedras marcaron otra jornada de multitudinarias protestas en Hong Kong

Hong Kong lleva siete semanas sumida en la peor crisis de su historia reciente, con gigantescas manifestaciones pacíficas contra el gobierno local, pro-Pekín. Pero, asimismo, también se han producido enfrentamientos entre contestatarios radicales y policías.

Manifestantes prodemocracia se enfrentaron el domingo durante horas con la policía de Hong Kong en las inmediaciones de la oficina de enlace del gobierno Chino, durante una jornada en la cual decenas de miles de personas desafiaron en las calles la prohibición impuesta por las autoridades.

Los enfrentamientos ocurrieron un día después de violentos incidentes en los que la policía también arremetió contra los participantes de una concentración en Yuen Long, una ciudad cercana a la frontera china.

Este domingo un grupo de unos 200 manifestantes se dirigió hacia la oficina de enlace del gobierno chino con Hong Kong donde se encontraron con un contingente de policías antidisturbios que resguardaba el edificio, cuya fachada ya había sido ensuciada la semana pasada con huevos y grafitis.

La policía llamó por altavoz a los manifestantes a que pusieran fin a su "reunión ilegal", antes de la descarga de gases y balas de goma.

Los manifestantes respondieron lanzando ladrillos y piedras, pero fueron repelidos por policías que empuñaban garrotes.

Periodistas de la AFP vieron a varios agentes efectuar arrestos. Dos periodistas fueron atendidos tras resultar heridos y un manifestante tenía la cara ensangrentada.

Los choques terminaron abruptamente hacia las 23h30 locales cuando los manifestantes, en forma coordinada, abandonaron rápidamente el sector ingresando por diferentes accesos a las estaciones de trenes subterráneos.

- Por el "futuro de Hong Kong" -

Otra multitud, más numerosa, se había concentrado temprano en el popular distrito comercial de Causeway Bay, donde la presencia policial era más limitada. Allí los manifestaron levantaron barricadas y bloquearon una vía principal, mientras que las tiendas cerraban sus puertas.

La multitud se concentró en el corazón de Hong Kong. La policía había autorizado una protesta estática en un parque pero prohibió que marcharan por las calles.

"Tengo sentimientos encontrados viendo a los jóvenes que sacrifican su futuro por Hong Kong" dijo a la AFP, entre lágrimas Marcus, un estudiante de 22 años.

El sábado, la policía antidisturbios empleó gases lacrimógenos y balas de goma en Yuen Long, tras un tenso cara a cara con los manifestantes, algunos de los cuales lanzaron objetos y rodearon un furgón de la policía.

En la estación de la ciudad se produjeron violentos choques que dejaron charcos de sangre en el suelo.

- Desafío a Pekín -

Los manifestantes en Yuen Long protestaban contra la agresión de militantes prodemocracia el pasado domingo, atribuida a las pandillas violentas conocidas como "triadas". Según fuentes de los hospitales, esos incidentes dejaron 45 heridos.

En la noche ocurrieron enfrentamientos entre agentes antidisturbios y manifestantes. La policía informó de 13 detenciones, entre ellas la de un joven activista, Max Chung -quien había gestionado el permiso para la marcha en Yuen Long-, bajo acusación de incitar a una reunión ilegal.

El anterior ataque de los manifestantes a la oficina de enlace del gobierno chino en Hong Kong, el 21 de julio, fue un nuevo desafío a las autoridades de Pekín tras la irrupción del parlamento hongkonés a principios de mes.

Hong Kong lleva siete semanas sumida en la peor crisis de su historia reciente, con gigantescas manifestaciones pacíficas contra el gobierno local, pro-Pekín. Pero, asimismo, también se han producido enfrentamientos entre contestatarios radicales y policías.

Las manifestaciones surgieron a raíz de un polémico proyecto de ley que preveía facilitar las extradiciones a China, pero derivaron en un movimiento más amplio que reclama reformas democráticas, en un contexto de preocupación por la supuesta creciente injerencia de Pekín en los asuntos internos de la excolonia británica, que fue retrocedida a China en 1997.

Pekín condenó los actos violentos, que calificó de "absolutamente intolerables", pero dejaron que las autoridades locales solucionen la crisis en solitario.

En Pekín, la oficina de Asuntos de Hong Kong y Macao indicó que el lunes por la tarde daría una conferencia de prensa.

La jefa de gobierno de Hong Kong, Carrie Lam, no ha dado muestras de querer dar marcha atrás en su política o de adoptar medidas en el sentido que reclaman los manifestantes, más allá de la suspensión del controvertido proyecto de ley de extradiciones.

(AFP)

Ricardo Rosselló renunció a su cargo como gobernador de Puerto Rico en medio de una gran crisis política y multitudinarias protestas por "chatgate"

Rosselló, de 40 años, será reemplazado por la secretaria de Justicia, Wanda Vázquez. Las elecciones tendrán lugar el 20 de noviembre de 2020, junto a las presidenciales estadounidenses.

El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, renunció la noche del miércoles en medio de una crisis política y multitudinarias protestas convocadas por celebridades como Ricky Martin, René "Residente" Pérez y Bad Bunny luego de la filtración de un chat con comentarios ofensivos.

"Hoy les anuncio que estaré renunciando al puesto del gobernador efectivo el viernes 2 de agosto a las 5 de la tarde", dijo el gobernador en un video difundido por su gobierno.

Inmediatamente se escuchó la algarabía y los "olé olé olé" de cientos de puertorriqueños que desde la tarde protestaban a las puertas de La Fortaleza, la casa de gobierno, y que se quedaron bailando en el casco viejo de San Juan hasta entrada la noche.

"Fue un mensaje de unidad y de lucha", dijo el cantante de música urbana Residente. "Hoy descubrimos que lo que nos une es el corazón".

El exintegrante de Calle 13 mantuvo la convocatoria a marchar nuevamente el jueves por la mañana, junto a los reggaetoneros Nicky Jam, Wisin y Bad Bunny.

Así acabaron 12 días consecutivos de protestas exigiendo la renuncia de Rosselló, luego de que un pequeño medio local, el Centro de Periodismo Investigativo, divulgara el 13 de julio un chat de Telegram en el que participaban el gobernador y 11 hombres de su círculo.

Allí intercambiaron mensajes ofensivos sobre mujeres y homosexuales y una burla a las víctimas del huracán María.

Esto último fue demasiado para los puertorriqueños. Justo unos días antes -el 10- la fiscalía había acusado a exfuncionarios del gobierno de Rosselló de malversar más de 15 millones de dólares destinados a la recuperación del desastre.

De 3,2 millones de habitantes, este pequeño territorio estadounidense en el Caribe ya estaba en quiebra cuando, en septiembre de 2017, dos huracanes seguidos -Irma y María- arrasaron la isla de punta a punta.

Los puertorriqueños pasaron meses sin electricidad ni agua y debieron esperar un año para tener una cifra de fallecidos: 2.975 según el gobierno, más de 4.600 según un informe de Harvard.

Uno de los manifestantes llevaba un cartel que decía: "Ojalá nuestros 4.645 muertos te jalen las patas #RickyRenuncia".

Rosselló, de 40 años, será reemplazado por la secretaria de Justicia, Wanda Vázquez. Las elecciones tendrán lugar el 20 de noviembre de 2020, junto a las presidenciales estadounidenses.

"Asumiré la encomienda histórica", dijo Vázquez en un comunicado.

- Un movimiento de artistas -

Un grupo de artistas puertorriqueños lideró el movimiento popular y espontáneo, junto a la presión de sindicatos y la sociedad civil.

Fueron Residente, el trapero Bad Bunny y el intérprete de "Livin' la Vida Loca" Ricky Martin, quien es declaradamente gay desde 2010 y una de las personas ridiculizadas en el chat.

"Se mofaron de nuestros cadáveres, se mofaron de la mujer, se mofaron de la comunidad LGBT, se mofaron de toda la isla", había dicho Martin cuando convocó a una masiva protesta la semana pasada.

Luego de conocerse el anuncio de Rosselló, Benito Martínez (Bad Bunny) escribió en Twitter: "Se siente cabrón hacer historia con mi gente, con mi pueblo, con mi Puerto Rico".

El autor de "Callaíta" y "Mía" incluso puso en pausa su carrera para promover la renuncia del gobernador.

Con ellos se solidarizaron otros artistas puertorriqueños de renombre internacional como Luis Fonsi y Daddy Yankee -los autores de "Despacito"-, el dramaturgo Lin-Manuel Miranda, el salsero Marc Anthony y el actor Benicio del Toro.

Daddy Yankee ("Dura", "Gasolina") se mezcló inadvertidamente con la multitud en la marcha del martes, mientras Ricky Martin llegó subido al techo de una camioneta y ondeando una gran bandera del orgullo gay.

De su lado, Fonsi escribió en Twitter la madrugada del jueves: "Nuestro pueblo no se dio por vencido, y triunfamos (...) Así es como hacemos las cosas en Puerto Rico".

- Orden de allanamiento -

Durante la tarde del miércoles, el presidente de la Cámara de Representantes, Johnny Méndez, había dicho en conferencia de prensa que si el gobernador no renunciaba, se iniciaría un proceso de residenciamiento (destitución) este jueves.

El viernes, Méndez encargó a un comité de tres juristas que analizara si había bases jurídicas para iniciar un juicio político.

El informe, entregado este miércoles, identifica cinco posibles delitos en el chat, entre ellos malversación de fondos públicos y negligencia.

Además, el Departamento de Justicia informó el martes que había emitido órdenes de allanamiento para los 12 miembros del chat, aunque no dio más detalles porque la investigación está en curso.

Antes del huracán, Puerto Rico ya padecía una grave crisis fiscal y se había declarado en bancarrota en mayo de 2017, con una deuda de 70.000 millones de dólares.

Los recortes presupuestarios ya habían provocado el éxodo de puertorriqueños hacia el Estados Unidos continental. Sumando la diáspora que provocó María, Puerto Rico perdió el 4% de la población.

(AFP)

Nuevas protestas contra ley de extradición en Hong Kong: cinco personas detenidas y varios enfrentamientos

Los enfrentamientos se produjeron después de una carga policial contra pequeños grupos de manifestantes con el rostro cubierto que se negaban a dispersarse.

Cinco personas fueron detenidas durante enfrentamientos nocturnos entre manifestantes antigubernamentales y policías antidisturbios, tras una nueva protesta en Hong Kong, anunció la policía este lunes.

Hong Kong lleva semanas sumido en una profunda crisis política, desencadenada por un proyecto de ley que autoriza las extradiciones a China.

El proyecto fue suspendido, lo cual no sirvió para calmar el enfado, que se transformó en un movimiento más amplio para reclamar reformas democráticas y el fin de la erosión de las libertades, en este territorio semiautónomo que volvió a estar bajo control chino en 1997.

La noche del domingo estallaron nuevos actos de violencia en el barrio de Mongkok, en la parte continental de Hong Kong, tras una nueva manifestación destinada a mantener la presión sobre el gobierno local, favorable a Pekín.

Los enfrentamientos se produjeron después de una carga policial contra pequeños grupos de manifestantes con el rostro cubierto que se negaban a dispersarse.

En un comunicado, la policía declaró que los manifestantes participaban en una "concentración ilegal" y que habían sido advertidos de la inminencia de una acción de las fuerzas del orden.

"Algunos manifestantes opusieron resistencia y la policía detuvo a cinco personas por haber atacado a un agente y por obstaculizar la labor de las fuerzas del orden en el ejercicio de sus funciones".

Los manifestantes aseguran que los participantes en las protestas de Mongkok estaban volviendo a sus casas tranquilamente cuando los agentes antidisturbios les bloquearon el camino.

"Los hongkoneses se manifestaron pacíficamente contra la ley sobre las extradiciones y en consecuencia recibieron una paliza de la policía", escribió en Twitter Joshua Wong, uno de los líderes del movimiento prodemocrático de 2014 que acaba de salir de prisión.

Acompañó su tuit de una foto que muestra a dos personas con heridas en la cabeza. "Otro ejemplo del uso excesivo de la fuerza por parte de la policía".

Los manifestantes piden la anulación del proyecto de ley sobre la extradición, una investigación independiente sobre el uso de balas de goma por parte de la policía, una amnistía para las personas detenidas y la dimisión de la dirigente de Hong Kong, Carrie Lam.

(AFP)

En Hong Kong volvieron las protestas contra el proyecto de ley que autorizaría las extradiciones a China

El Gobierno dio marcha atrás con la idea por las protestas pero las movilizaciones continúan.

Los organizadores dicen que 2 millones de personas salieron a las calles en la última protesta.

El gobierno anunció el sábado que suspendía la discusión de la norma por las protestas pero eso no frenó a los hongkoneses que piden que el proyecto sea retirado de forma definitiva.

Además reclaman la renuncia de la jefa del ejecutivo, Carrie Lam, quien pidió disculpas por la forma en que su gobierno intentó aprobar la polémica ley.

Los gobernantes dicen que la norma era necesaria para evitar que el centro financiero asiático se transforme en refugio para criminales.

Pero para sus detractores, la ley dejaría a la población a merced del sistema judicial de China continental, bajo influencia del Partido Comunista.

En virtud del principio de "un país, dos sistemas", Hong Kong todavía tiene libertades poco comunes en el resto del país, 22 años después de la restitución de la ex colonia británica a China.

Pero en los últimos años se multiplicaron los problemas, después de la desaparición de personas que luego reaparecieron detenidas en China.

Siguen las violentas protestas en Hong Kong contra ley de extradición a China

Decenas de miles de manifestantes vestidos de negro, en su mayoría jóvenes, inundaron de nuevos las calles contra este proyecto de ley que, según sus detractores, daría a Pekín poder para perseguir políticamente a los opositores.

Las masivas protestas contra un proyecto de ley que permitiría extradiciones a la China continental provocaron este miércoles los mayores disturbios de la historia reciente de Hong Kong, con enfrentamientos entre la policía y los manifestantes que intentaban llegar al parlamento.

Decenas de miles de manifestantes vestidos de negro, en su mayoría jóvenes, inundaron de nuevos las calles contra este proyecto de ley que, según sus detractores, daría a Pekín poder para perseguir políticamente a los opositores.

Los enfrentamientos estallaron cerca del Consejo Legislativo (LegCo, parlamento), donde se examinará el texto en segunda lectura. Según los analistas, se trata de la mayor violencia desde 1997, cuando Hong Kong, entonces colonia británica, fue devuelto a China.

El parlamento, dominado por los diputados favorables al gobierno de Pekín, anunció por el momento el aplazamiento del debate a "una fecha ulterior".

Los enfrentamientos recuerdan el Movimiento de los Paraguas de 2014, las grandes protestas prodemocráticas que llevaron a miles de personas a paralizar durante dos meses barrios enteros de esta megalópolis y a enfrentarse a la policía pero sin resultados palpables.

Esta vez sin embargo la policía parecía decidida a no ceder terreno. Los manifestantes tampoco dudaron en lanzar barras de metal o botellas y un policía inconsciente tuvo que ser evacuado.

Las fuerzas de seguridad rechazaron a los manifestantes que intentaban entrar en el LegCo usando porras, gases lacrimógenas y balas de goma así como bolsas llenas de bolas de plomo.

El jefe de la policía, Stephen Lo, defendió la actuación de los agentes y aseguró que se habían "moderado" ante los "gángsteres" que intentaban tomar el LegCo.

"En términos de violencia política es la jornada más grave desde la retrocesión", según el analista político Dixon Sing, que asegura que es la primera vez que la policía usa este tipo de armas.

"El pueblo de Hong Kong cree cada vez más que el gobierno está formado por marionetas que obedecen a los intereses de Pekín. Para ellos esta es su última batalla", afirma.

- Posición firme del gobierno -

Hong Kong, una antigua colonia británica, ya vivió el domingo la mayor manifestación desde 1997 en la que según los organizadores participaron hasta un millón de personas.

Pero esta movilización espectacular en una ciudad que tiene siete millones de habitantes no hizo variar la posición de Carrie Lam, la jefa del ejecutivo, que rechaza retirar la ley y que este miércoles no dudó en calificar las protestas de "disturbios organizados".

El texto suscita las críticas de los países occidentales y este miércoles el ministro británico de Relaciones Exteriores, Jeremy Hunt, pidió a Hong Kong que "escuche las preocupaciones" de sus ciudadanos.

Muchos hongkoneses temen caer en manos de la justicia china, opaca y politizada, y que la nueva ley afecte además a la imagen de Hong Kong y a su atractivo económico.

El acuerdo de 1984 entre Reino Unido y China para la retrocesión estipulaba que el territorio mantendría su semi-autonomía y sus libertades civiles, que no existen en la China continental, hasta 2047.

Sin embargo, desde hace diez años, el gobierno de Pekín se implica cada vez más en los asuntos de Hong Kong y refuerza su presencia política.

Un centenar de empresas y comercios anunciaron su cierre en signo de solidaridad con los opositores al texto y los principales sindicatos de estudiantes pidieron no acudir a clase.

Kit Ho, de 35 años, lloraba al contar las razones por las que salió a manifestare. "Este gobierno no fue elegido por el pueblo y claramente no adopta leyes basadas en los valores universales compartidos por los hongkoneses y la comunidad internacional".

La nuevo ley autorizaría las extradiciones con los territorios con los que no existe un acuerdo bilateral, incluyendo la China continental. Se esperaba el voto definitivo para el 20 de junio pero las autoridades no anunciaron todavía cuando se reanudará el debate parlamentario.

"La única cosa responsable que puede hacer Carrie Lam es retirar este proyecto maléfico o dejarlo al menos de lado para resolver la crisis", dijo el diputado demócrata Fernando Cheung. "Si pasa a la fuerza (...) tengo miedo que los niños de Hong Kong resulten heridos, que haya sangre".

Sin embargo, según las autoridades, el texto llena un vacío jurídico e impedirá que Hong Kong se convierta en refugio para ciertos criminales. Según el gobierno, ya existen sistemas para evitar que la ley sirva para que China persiga a opositores políticos.

(AFP)

Nueva jornada de protestas contra la reducción de recursos para la educación en Brasil

Las marchas se produjeron en un clima de fuerte polarización política y social, después de los actos del domingo pasado de los partidarios del gobierno de ultraderecha.

Decenas de miles de estudiantes y profesores se movilizaron el jueves en varias ciudades de Brasil, en una nueva jornada de protestas contra el bloqueo de fondos para las universidades federales decidido por el gobierno de Jair Bolsonaro.

Las manifestaciones en Sao Paulo y Rio de Janeiro lucían menos masivas que las del 15 de mayo, cuando mas de 1,5 millones se manifestaron en unas 200 ciudades (según los organizadores). Pero así y todo se desarrollaron en un centenar de ciudades, y ocuparon en muchos casos manzanas enteras, de acuerdo con reporteros de la AFP e informes de medios locales.

Las marchas se produjeron en un clima de fuerte polarización política y social, después de los actos del domingo pasado de los partidarios del gobierno de ultraderecha.

"Las universidades públicas federales son muy importantes, son las mejores del país. Estoy aquí para intentar revertir [los cortes]", dijo a la AFP Isadora Duarte, una estudiante de Farmacéutica de 24 años, en el centro de Rio de Janeiro, donde se desarrollaba una de las protestas.

Una de las banderas que encabezaba la marcha decía: "Bolsonaro, enemigo de la Educación".

Los participantes también criticaron otros planes del gobierno, como la reforma del sistema jubilatorio. Algunos manifestantes ondeaban igualmente banderas en apoyo al encarcelado expresidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva.

El Ministerio de Educación advirtió este jueves en un comunicado que los profesores, alumnos e incluso los padres no estaban "autorizados a divulgar y estimular protestas durante el horario escolar" y alentó a la población a "denunciar" ante el ministerio la "promoción de eventos de ese cuño".

Algunos estudiantes o funcionarios de instituciones públicas no quisieron ser entrevistados por la AFP durante la manifestación en Rio, según afirmaron, para evitar represalias.

"Protestar es la única forma que tenemos de manifestarnos y demostrar que no concordamos con el gobierno. Estamos en una democracia, tenemos el derecho de discordar", defendió Duarte.

El arquitecto e investigador Guilherme Adamo, de 42 años, cree que el gobierno debe conversar.

"A este gobierno le falta un poco de diálogo con la sociedad, precisa explicar mejor [sus iniciativas] e intentar solucionar el problema de otra forma. Porque desarrollar la investigación, la educación, es invertir en el futuro", afirmó desde la protesta en Sao Paulo, donde los manifestantes desplegaron una bandera gigante con la frase "Brasil se une por la educación".

- Estudiantes "coaccionados", según ministro -

La movilización de hace dos semanas fue convocada contra los planes del ministro de Educación, Abraham Weintraub, de bloquear recursos, incluyendo el 30% del presupuesto destinado a gastos generales de mantenimiento de las universidades federales.

Esas marchas se convirtieron en el primer movimiento social de envergadura enfrentado por Bolsonaro y no suavizaron sus críticas tras la decisión del gobierno de liberar algunos fondos para la educación.

Pese a que Bolsonaro bajó ligeramente el tono del enfrentamiento con los estudiantes -pasando de calificarlos de "idiotas útiles" el día de las protestas a "inocentes útiles"-, el ministro de Educación volvió a culpar el miércoles a los profesores de estar "coaccionando" a los alumnos para que acudan a las protestas, en un mensaje publicado en las redes sociales.

"No es mi caso", dijo Joao Vitor Menezes, que a sus 21 años estudia diseño de modas y está buscando empleo.

"Vine aquí por mi propia voluntad, acabo de salir de una entrevista de trabajo y vine incluso para manifestarme sobre eso: el desempleo está muy alto, no tenemos cómo no salir a luchar por nuestros ideales. No es cortando en la Educación que la situación va a resolverse", aseguró el joven durante la marcha en Rio.

Muy polémico por sus críticas al trabajo de las universidades federales y enfrentado a los colectivos de estudiantes, Weintraub aseguró igualmente que su cartera está "haciendo un esfuerzo muy grande para que el ambiente escolar no sea perjudicado por una guerra ideológica que perjudica el aprendizaje de los alumnos".

Weintraub asumió la cartera en abril, tras la destitución de Ricardo Vélez Rodríguez, desgastado en pocos meses por una seguidilla de renuncias en cargos clave dentro del ministerio y sus propias declaraciones polémicas.

(AFP)