¿Qué dicen las calificadoras de riesgo sobre Uruguay?

Laura Raffo repasó los criterios de las agencias calificadoras y qué lugar ocupa Uruguay en sus registros.

Esta semana la calificadora de riesgo Fitch Ratings emitió un comunicado donde afirmó que sería necesario un ajuste de 2,5 % del PBI para mantener la estabilidad y no poner en riesgo el grado inversor.

Repasemos qué son las calificadoras de riesgo y por qué su opinión importa.

Del mismo modo que para adquirir una propiedad el comprador mira la calidad de su construcción, su posible valor de reventa o su ubicación, los inversores financieros también tienen parámetros para medir la conveniencia o no de comprar títulos de deuda soberanos.

Y aquí no solo importa la tasa de interés que esté ofreciendo el gobierno sino que además se torna clave cuál es la capacidad de pago que tiene ese Estado y cuánta certeza hay que el día que venzan los títulos el inversor recuperará su dinero.

Para facilitar esta tarea surgieron las agencias calificadoras de riesgo, empresas que analizan la situación de los países y le ponen una nota indicativa a sus títulos de deuda. Las más reconocidas son Standard & Poor’s, Fitch y Moody’s.

Si bien cada una de ellas utilizan escalas de notas diferentes, hay criterios que son comunes a todas. Los títulos de países con buena capacidad de pago ostentan el llamado grado inversor o investment grade, mientras que los que tienen una capacidad de pago más riesgosa califican como de grado especulativo. En tanto, a los países que incumplieron con pagos de deuda se les dice que están en Default.

Dentro de estas categorías hay a su vez una escala bastante variada que comienza con la triple AAA para los títulos de máxima calidad y va descendiendo hacia los de calidad alta, media y así sucesivamente.

¿Y cómo está calificada la deuda uruguaya? ¿Por qué hace esas advertencias Fitch?

La deuda uruguaya perdió su grado inversor en la crisis del 2002 y le llevo 10 años recuperarlo.

En abril de 2012 nos lo otorgó S&P, unos meses después Moody’s y en 2013 Fitch.

Desde ese momento. S&P y Moody’s nos subieron un escalón más (en 2015 y 2014), mientras que Fitch siempre nos mantuvo.

A su vez, cada nota es acompañada de una perspectiva que puede ser estable (se estima que los títulos van a seguir con esa calificación); positiva (cuando la calificadora considera que podrá subirle la nota) o negativa (cuando se estima que puede bajar).

Fitch evalúa como compleja la situación fiscal en un momento en que se requiere hacer un ajuste de 2,5 % del PBI.

Destaca que el PBI creció en promedio solo 1,3 % anual en los últimos cuatro años. Que la inversión bajó 32 % y que el porcentaje de deuda sobre PBI viene creciendo.


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