Galit, hija de padres argentinos, es amiga de Shany desde muy chica. “Yo de chiquita siempre pensaba que podía pasar que entrara un terrorista al kibutz, pero nunca esperé algo así", afirmó.
“No tengo palabras para agradecer a Uruguay, a todos los que nos ayudaron y ayudan a Shany”. Así resumió su agradecimiento la joven israelí-argentina Galit Salimson, amiga de Shany Goren Horovitz, la israelí-uruguaya de 29 años que fue tomada como rehén por la organización terrorista Hamás el pasado 7 de octubre.
Una joven de 29 años, nieta de uruguayos, es una de las rehenes de Hamás en la Franja de Gaza
Shany -que es nieta de uruguayos y fue raptada el pasado 7 de octubre en el kibutz de Israel donde vive- obtuvo la nacionalidad uruguaya en las últimas horas. Ante esto, según informaron desde la familia de la joven a Telemundo, el gobierno de Uruguay le pidió a la Cruz Roja que interceda en las negociaciones para agilizar la liberación de Shany.
En diálogo con el equipo de Telemundo en Israel, la amiga de la joven recordó cómo fue el día del secuestro y repasó la angustia que vienen viviendo desde ese momento: “Shany estaba sola en el refugio, hablando por teléfono con su cuñada, y le dijo muy bajito que escuchaba que se estaban acercando a la casa. Tuvo un ataque de pánico, y la cuñada la estaba intentando calmar. Cuando llegaron, entraron y buscaron cosas para robar, y también si había gente. Abrieron la puerta del refugio y la encontraron. La cuñada escuchó por el teléfono cómo Shany lloró, pedía por favor que la soltaran, que la dejaran en paz. Pero se la llevaron, y desde ese momento no sabemos nada de ella”.
Galit es hija de argentinos y vive en el mismo kibutz que Shany desde que tiene 3 años: desde entonces, se hicieron inseparables.
Cuando se dio el ataque e invasión de Hamás al kibutz Nir Oz (a menos de 3 kilómetros de la Franja de Gaza), Galit no estaba en el lugar, pero sí sus padres y muchos de sus amigos, incluida Shany.
“Cuando llegaron (los terroristas de Hamás), entraron y buscaron cosas para robar, y también si había gente. Abrieron la puerta del refugio y la encontraron. La cuñada escuchó por el teléfono cómo Shany lloró, pedía por favor que la soltaran, que la dejaran en paz. Pero se la llevaron, y desde ese momento no sabemos nada de ella”, narró Galit. “La cuñada de Shany escuchó muchos tiros. Mi papá y todos los demás del kibutz cuentan lo mismo: que escucharon gritos, tiros, explosiones y muchos gritos en árabe”, agregó.
Galit señaló, además, que la situación fue muy angustiante y dura para todos los que viven allí. “Tenemos como un grupo, en el que todos los del kibutz empezaron a poner lo que pasaba. Y de repente veo que mi mamá puso que tenían terroristas en su casa, y yo leer eso estando lejos… Es terrible. Mi papá estuvo 12 horas agarrando la puerta del refugio lo más fuerte posible para que no entren. Pero entraron a la casa, rompieron todo, dieron vuelta todo. Se llevaron de todo”, apuntó.
La joven contó que Shany solía pasar mucho tiempo con niños por su trabajo. Y que ese amor por los más pequeños se pudo ver incluso en el momento en el que era llevada como rehén a Gaza. “La vimos luego en un video, en que se la puede ver en la parte de atrás de una camioneta o un cochecito. Ella habitualmente trabaja con niños, y es muy buena con los niños del kibutz. En el video se puede ver cómo Shany abraza y protege con su cuerpo a una nenita que también la secuestraron. Esa es la última imagen que tenemos de ella”, dijo.
Con este escenario, Galit agradeció los esfuerzos de Uruguay para acelerar la liberación de Shany: “Increíble lo de Uruguay, no tengo palabras para agradecer al gobierno de Uruguay, a la gente de Uruguay, a la gente que está acá del Consulado, a todos los que nos ayudaron y ayudan a Shany. Salvar la vida de una persona es como salvar un mundo entero”.
“Yo de chiquita siempre pensaba que podía pasar que entrara un terrorista al kibutz, porque se hablaba del tema, son apenas 2,5 kilómetros desda la Franja de Gaza, y muchas veces hacían túneles para tratar de entrar, por eso me lo imaginaba. Pero nunca esperé algo así, de esta cantidad de personas que entraron. Jugaron hasta fútbol en el patio del kibutz, se dieron su tiempo. Vinieron a divertirse, a matar. Hay gente que dice hasta escuchar música. Vinieron a hacer una fiesta del terror en el kibutz”, dijo Galit, y agregó: “Es muy loco decir, pero crecimos con esta posibilidad como algo normal”.
“Ahora es tiempo de no pensar en lo que pasó, ahora es tiempo de pensar en lo que va a pasar y de cómo vamos a recuperar a los secuestrados. Ahora no es el momento de buscar los culpables, hay que ver cómo vamos a salir de esto”, concluyó la joven.
▶️ El equipo de Telemundo en Israel habló con Galit Salimson, amiga de la joven israelí-uruguaya secuestrada por Hamás pic.twitter.com/ON26nm8Tc0
— Telemundo (@TelemundoUY) October 26, 2023
