"Si mi padre hubiera visto un emblema de ICE o de cualquier agencia del orden público, se hubiera detenido. Manejó rápido porque pensó que le robarían sus herramientas de trabajo, con las que se ganaba la vida", afirmó su hijo.
Lorenzo Salgado, un mexicano de 51 años que vivía desde hacía 35 años en Estados Unidos, murió el 7 de julio tras recibir un disparo de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante un operativo en Houston, Texas. El caso generó protestas y reavivó el debate sobre los procedimientos de las autoridades migratorias en el marco de la política de control de la inmigración impulsada por la administración de Donald Trump.
Según relató su hijo, Ronaldo Salgado, aquella mañana comenzó como cualquier otra. Lorenzo se despertó alrededor de las 5:00 horas de la mañana, se preparó para ir a trabajar, tomó el almuerzo y el café que le había preparado su esposa, se despidió de su familia y salió en su camioneta para recoger a los operarios de su empresa de construcción.
A las 6:55 horas, cuando recorría el este de Houston, recibió un disparo dentro de su vehículo durante un operativo de ICE.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos informó que agentes de inmigración intentaron detener la camioneta, pero aseguró que Salgado intentó escapar, embistió un vehículo oficial y utilizó su camioneta "como un arma" al intentar atropellar a uno de los agentes, quien respondió disparando "en defensa propia".
Sin embargo, la familia rechaza esa versión. Ronaldo Salgado sostiene que los vehículos que seguían a su padre no tenían identificación oficial y que él creyó que estaba siendo víctima de un robo.
"Si mi padre hubiera visto un emblema de ICE o de cualquier agencia del orden público, se hubiera detenido. Manejó rápido porque pensó que le robarían sus herramientas de trabajo, con las que se ganaba la vida", afirmó.
El hijo de la víctima contó que fue su madre quien lo llamó para avisarle que "algo malo" había ocurrido. Al llegar a la zona encontró calles bloqueadas y la camioneta de su padre. Poco después vio en redes sociales un video del hecho.
"Lo reconocí de inmediato, no por su apariencia, sino por su voz, pidiendo ayuda a gritos mientras yacía en la calle desangrándose", relató.
Más tarde supo que Lorenzo había sido trasladado al Hospital Ben Taub, donde finalmente falleció. Según explicó, también se enteró de la muerte de su padre a través de publicaciones en redes sociales.
El caso provocó una fuerte reacción en la comunidad latina de Houston. Cerca de 2.000 personas participaron en una manifestación y una vigilia en Magnolia Park, dentro del histórico barrio East End, donde ocurrió el operativo. Durante la protesta hubo consignas contra ICE y reclamos por una investigación.
Juan Proaño, director ejecutivo de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), cuestionó la versión oficial y recordó otro caso ocurrido en Mineápolis.
"El gobierno nos contó la misma historia: un vehículo como arma, un intento de atropellar a un agente y defensa propia. Luego apareció un video que mostró a un agente disparando fuera de la trayectoria del vehículo", sostuvo.
Lorenzo Salgado había nacido el 3 de marzo de 1974 en Tlatlaya, México. Aunque no contaba con residencia permanente en Estados Unidos, su hijo aseguró que había iniciado el trámite para obtener un permiso de trabajo y que estaba próximo a regularizar su situación migratoria.
Fanático de la selección mexicana y de las Chivas de Guadalajara, trabajó durante décadas en la construcción y había logrado establecer un pequeño emprendimiento familiar.
"Mi padre no merecía morir. No merecía ser reducido a un titular: 'mexicano baleado y asesinado por ICE'", expresó Ronaldo Salgado.
Con información de AFP

