"La reducción mensual responde a una baja de los refinados en la Costa del Golfo -que representan más del 80% del PPI- derivada de la caída de la cotización del petróleo", indicaron los ministerios de Industria y Economía en un comunicado divulgado hoy.
El gobierno anunció este lunes una rebaja en el precio de los combustibles, que rige a partir del mes de setiembre. La nafta Super 95 pasará a costar $ 70,41 el litro, la Premium $ 72,34 y el gasoil 50S $ 49,94 por litro. Se trata de la primera reducción en las tarifas desde que el gobierno implementó meses atrás el nuevo mecanismo de fijación de precios. En el caso del supergas, los precios seguirán iguales.
"La reducción mensual responde a una baja de los refinados en la Costa del Golfo -que representan más del 80% del PPI- derivada de la caída de la cotización del petróleo", indicaron los ministerios de Industria y Economía en un comunicado divulgado hoy.
El pasado 18 de agosto el presidente Luis Lacalle Pou fue consultado en rueda de prensa acerca del precio de los combustibles. "A raíz del informe de la Ursea y el sistema que se votó unánimemente en la ley de urgente consideración para establecer el precio de los combustibles es que lo vamos a decidir. En pocos días sabremos cuál es el precio que vamos a tener en el surtidor", dijo el mandatario en ese momento.
Previo a este anuncio de rebaja, hubo tres aumentos en los precios de los combustibles en lo que va de 2021. A fines de julio el Poder Ejecutivo señaló que la nafta super pasaría a costar $70,81 el litro, y el gasoil 50S $50,7. La suba rondó en ese momento los $5 en ambos casos.
A principios de junio el gobierno comunicó un aumento del precio de los combustibles, después de haber postergado el incremento durante dos meses. La noticia se reiteró a fines de junio, cuando se definió un nuevo ajuste en las tarifas. En esa oportunidad la nafta Super 95 subió $ 0,34 por litro y el gasoil $ 0,41. El precio del supergás, en tanto, permaneció sin cambios.
La nueva metodología de fijación de precios se aprobó a partir de la ley de urgente consideración (LUC), promulgada en julio de 2020.
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) decidieron no aumentar el precio de los combustibles en abril y en mayo. Al anunciar la segunda postergación, dijeron que con ella buscaban "continuar apalancando el proceso de reactivación de la actividad local durante la pandemia".
A principios de agosto, luego de conocida la última suba de tarifas, el senador del Partido Nacional Sebastián Da Silva anunció que en octubre presentaría un nuevo proyecto de ley para desmonopolizar la importación de combustibles en Uruguay.

