Charamelo señaló que ahora la empresa estatal buscará alternativas tras la licitación desierta para asociarse con un privado.
“Cada bolsa que vendemos es a pérdida”. Esas fueron las palabras de Richard Charamelo, director de Ancap, para referirse a la situación que enfrenta la empresa estatal en el ámbito de la industria del portland.
La falta de ofertas para la buscada asociación con un privado del negocio del portland puso a Ancap ante un nuevo escenario: la búsqueda de alternativas para sustentar el negocio.
Portland de Ancap: la empresa estatal no recibió ninguna oferta para asociación con un privado
En diálogo con el programa Desayunos Informales, Charamelo explicó que pese a que el negocio es deficitario dado el mercado y la competencia en Uruguay, Ancap no puede terminar con la industria de un día para el otro porque hay puestos de trabajo en juego.
“Lo mejor para la sociedad uruguaya es que esto lo entreguemos y que lo agarre quien quiera, porque Ancap no tiene forma de competir con un privado con las reglas que hoy tenemos. Pero nosotros sabemos que no podemos hacer eso con una empresa pública y que tenemos que cuidar a los trabajadores, por eso tratamos de buscar un inversor. Ya se invirtieron casi US$400 millones en el último tiempo y todo fue a pérdida. Se invirtió para seguir perdiendo dinero”, afirmó.
Con este escenario, Charamelo lamentó que nadie se haya presentado a la licitación para asociarse. “Esto que pasó estos días es frustrante, porque todas las baterías estaban apostadas a generar un inversor que se hiciera cargo del trabajo, de la producción, de la venta, que buscara nuevos mercados en la región”, dijo.
“Con los números que hoy tenemos, es más negocio comprar el producto terminado a la competencia que hacerlo nosotros en Ancap. Hoy, dentro de la catástrofe, es más beneficioso comprar el producto terminado a la competencia. Esto es para tener una idea de lo que estamos hablando”, agregó el jerarca.
Tal como adelantó el presidente de Ancap, Charamelo señaló que ahora la empresa estatal buscará alternativas: “El plan que se trató de llevar adelante hacía que Ancap deje de perder y, por lo tanto, dejar de ponerle costos extras a los combustibles. Ahora tenemos que ver qué hacemos porque tenemos un problema: las plantas están atadas con alambre, tenemos una plantilla súper elevada comparada con la competencia y costos operativos elevados. Ahora tenemos que buscar otras alternativas”.

