El hombre ejerció “durante varios años” tanto “violencia física, psicológica, verbal, patrimonial y sexual” sobre su pareja y “abusó sexualmente de sus hijas menores de edad en reiteradas oportunidades”.
Un hombre fue condenado en Libertad (San José) por reiterados delitos de violencia y abuso sexual hacia su expareja y sus hijas menores de edad. El caso comenzó a investigarse a raíz de que las adolescentes contaron lo sucedido.
Según informó la Fiscalía General de la Nación, “la denuncia fue presentada en febrero de 2025 cuando las ahora adolescentes develaron a familiares la situación vivenciada”.
El hombre ejerció “durante varios años” tanto “violencia física, psicológica, verbal, patrimonial y sexual” sobre su pareja y “abusó sexualmente de sus hijas menores de edad en reiteradas oportunidades”.
Luego de varias instancias, el hombre compareció esta semana ante la Justicia, donde fue condenado en juicio oral como “autor penalmente responsable de reiterados delitos de abuso sexual especialmente agravados, reiterados delitos de abuso sexual, reiterados delitos de abuso sexual sin contacto corporal y reiterados delitos de violencia doméstica, todos en régimen de reiteración real”.
Se le impuso una pena de 20 años de penitenciaría. Además, deberá pagar el equivalente a doce mensualidades de sus ingresos habituales “a cada una de las víctimas, y se dispuso la pérdida de la patria potestad respecto de las víctimas; la inhabilitación para el ejercicio de la tutela, curatela, guarda o tenencia de niñas, niños, adolescentes, personas con discapacidad o personas mayores en situación de dependencia, así como para el ejercicio de funciones públicas y privadas en el área educativa, de la salud y todas aquellas que impliquen trato directo con las personas referidas y su inscripción en el registro nacional de violadores y abusadores sexuales”.
“Pese a que, hasta los alegatos de clausura, el condenado negó haber cometido los hechos atribuidos, la Sede Penal dio por plenamente probada la plataforma fáctica y teoría del caso presentadas por la Fiscalía, alcanzando el estándar de certeza exigido para el dictado de una sentencia condenatoria”, indicaron desde Fiscalía.
“En su respaldo a la credibilidad de los relatos de las víctimas, la Fiscalía alegó su coherencia interna, su persistencia y su corroboración con las pruebas periciales, documentales y testimoniales diligenciadas durante el juicio, y la ausencia de toda hipótesis alternativa”, agregaron.




