Mauvezin está imputado por varios delitos de contribución a la explotación sexual de menores en el marco de la causa contra el exsenador del Partido Nacional Gustavo Penadés
La Justicia resolvió este jueves modificar las medidas cautelares de Sebastián Mauvezin y permitir que quede en libertad, aunque deberá utilizar una tobillera electrónica que permitirá monitorear sus desplazamientos.
Mauvezin está imputado por varios delitos de contribución a la explotación sexual de menores en el marco de la causa contra el exsenador del Partido Nacional Gustavo Penadés. Es señalado por la Fiscalía como quien habría colaborado en la captación de menores, la coordinación de encuentros y el pago de dinero a cambio de actos sexuales.
La resolución implica una nueva modificación de las condiciones en las que Mauvezin atraviesa el proceso. Hasta abril había permanecido más de dos años en prisión preventiva. En ese momento, la jueza había dispuesto que pasara a arresto domiciliario nocturno, pero un Tribunal de Apelaciones revocó parcialmente la decisión y estableció arresto domiciliario total con tobillera electrónica.
En aquella oportunidad, Fiscalía y la defensa de las víctimas habían advertido sobre la existencia de riesgos para las víctimas si se flexibilizaban las medidas.
Durante la audiencia de este jueves, la defensa de Mauvezin, encabezada por Rossana Gavazzo, volvió a solicitar su libertad y argumentó que ya había transitado privado de libertad la mitad de la pena solicitada por la Fiscalía.
“Ya transitó la mitad de la condena solicitada por la Fiscalía en prisión”, sostuvo Gavazzo, quien planteó la posibilidad de establecer medidas alternativas, como presentaciones semanales.
La defensa de las víctimas, a cargo de Soledad Suárez, se opuso. “No corresponde hacer lugar al pedido de la defensa, en tanto los riesgos respecto a Mauvezin siguen vigentes”, afirmó.
Finalmente, la jueza Marcela Vargas hizo lugar a la modificación de las medidas cautelares. Mauvezin podrá salir de su domicilio, pero deberá portar un dispositivo electrónico que permitirá controlar sus desplazamientos.
La situación fue diferente para Penadés. Su defensa solicitó que dejara la cárcel y pasara a cumplir prisión domiciliaria, pero la jueza rechazó el planteo.
De esta manera, el exsenador continuará privado de libertad y deberá cumplir otros 180 días de prisión preventiva, mientras avanza el proceso judicial.




