El gobierno buscará acercar las partes y “buscar una propuesta media que sea de consenso”, dijo Castillo.
El presidente Yamandú Orsi y el ministro de Trabajo, Juan Castillo, recibieron este martes en la Torre Ejecutiva a una delegación del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca). En el encuentro, el sindicato planteó su preocupación por lo que entienden como falta de avances para la concreción de un nuevo convenio colectivo, en el marco de las negociaciones con el sector empresarial en el Consejo de Salarios. El tema considerado “fundamental” por el Sunca es la reducción del tiempo de trabajo, para pasar de 44 a 40 horas semanales. El gobierno tratará de acercar a las partes y “buscar una propuesta media que sea de consenso”, dijo Castillo.
“Veamos en qué situación está para ver si se puede concretar”
El ministro de Trabajo reconoció que la reducción de la jornada laboral en la industria de la construcción es uno de los puntos “principales” que tensan la negociación entre sindicato y empresarios.
“Ese es uno de los puntos principales, no sé si el único, el que está trancando todo, pero ellos lo marcan como muy importante y un objetivo del sector trabajador. En la construcción hace más de 15 años se viene trabajando con una reducción, que pasaron de 48 a 44 horas. Ahora están en otra etapa y quieren saltar a las 40 horas. Veamos en qué situación está para ver si se puede concretar”, dijo Castillo en rueda de prensa tras la reunión de este martes.
En el encuentro con Orsi, señaló el ministro, “el sindicato planteó preocupación porque se extiende el plazo de negociación en el Consejo de Salarios, está costando arribar a acuerdos”: “Esto lleva a intensificar la movilización, las medidas de paralización de actividades. Ellos consideran que no hay mucho avance, ninguno de los puntos planteados se ha cerrado totalmente”.
“Veamos si en el transcurso de las próximas horas tenemos también una reunión con el sector empleador. Anteriormente el presidente se reunió con uno de los voceros y recibió también alguna preocupación sobre la inversión y sobre la negociación colectiva. Con el presidente intercambiamos sobre como Poder Ejecutivo salir a convocar a las partes y buscar una propuesta media que sea de consenso”, agregó.
“La reducción mejora las condiciones de trabajo y no tiene efecto negativo en la rentabilidad empresarial”
Desde el Sunca, en tanto, valoraron que con el presidente quedaron “los teléfonos abiertos” y señalaron que el ministro de Trabajo “va a analizar” sus planteos.
“Fue una reunión donde estuvimos valorando la importancia y el impacto de la industria de la construcción en la economía nacional. Una industria que es altamente dinámica y tiene un impacto en más de 250.000 personas en todo el país. En este sentido, nos importa poder conocer de primera mano cómo se va a ir desarrollando e invirtiendo lo que se resolvió en el Presupuesto Nacional, en el entendido de que la inversión pública juega un papel dinamizador en la industria de la construcción”, señaló en rueda de prensa el presidente del Sunca, Richard Ferreira.
“En segundo término, también intercambiamos con el presidente sobre la situación que vive hoy la industria de la construcción: vamos 110 días sin convenio colectivo. A partir de ahí, nos preocupa la postura de las Cámaras Empresariales de la Construcción, que hasta ahora no han dado una respuesta por lo menos para avanzar en uno de los puntos que nosotros hemos presentado. La plataforma se plantea en su centro mejorar las condiciones de trabajo, las condiciones de seguridad y salud en el trabajo. Lo que hemos recibido hasta el día de hoy son negativas o prórrogas en lo que tiene que ver con discusiones que nos permitan poder acercar las partes y construir un acuerdo”, agregó.
Consultado sobre qué es lo que más divide o tranca las negociaciones, Ferreira reconoció que el punto álgido es precisamente el planteo de reducir el tiempo de trabajo.
“Es un planteo que lo venimos llevando adelante desde el año 2008: en aquel tiempo, la construcción trabajaba 48 horas semanales y acordamos pasar en el convenio colectivo de aquel momento a 44 horas semanales. Eso no generó ningún impacto negativo, no hubo ninguna catástrofe; al contrario, los efectos de la reducción del tiempo de trabajo no solamente tuvieron un efecto positivo para los trabajadores en bajar la siniestralidad, mejorar las condiciones de trabajo, menos problemas de salud laboral, sino también tuvo un impacto positivo para el sector empresarial”, explicó.
“Ahora planteamos una segunda parte en este convenio colectivo, para pasar de las 44 a las 40 horas semanales. El avance que ha tenido la industria de la construcción en las últimas décadas ha permitido elevar los ritmos de producción y eso ha provocado que las obras se hagan con menos gente y en menos tiempo. Esta propuesta que estamos realizando los trabajadores no tendría un efecto negativo en la productividad o en la rentabilidad de las empresas, y sí tendría un efecto positivo en mejorar las condiciones de trabajo y la seguridad”, agregó.
A modo de ver de Ferreira, el Sunca tiene argumentos y evidencia de que “cada vez que se va hacia la reducción del tiempo de trabajo” se “mejora las condiciones de trabajo, la seguridad y no tiene un efecto negativo en la rentabilidad empresarial”.

