El criminal obligó a su pareja a participar del asesinato de su amante. También fue condenada.
Luis Eduardo Álvez es el protagonista de una macabra historia que tuvo su punto final la semana pasada, cuando la Justicia lo condenó a 40 años de cárcel por asesinar a su amante y prostituir y golpear a su esposa.
El asesinato ocurrió el 6 de diciembre de 2022, pero sus delitos comenzaron muchos antes.
Policía, Álvez se casó en 2013. Tuvo una hija dentro del matrimonio. Ella ya tenía otros cuatro hijos, y él tuvo otra hija después, con su amante, Leticia Haskowec.
La esposa relató en el juicio -del que dio cuenta el diario El País, y a cuya sentencia accedió Telemundo- que al poco tiempo de casados comenzaron los problemas.
"Se tornó agresivo, comenzó a tener malos tratos. Por ejemplo, si no tenía la comida pronta se enojaba, si no tenía la ropa planchada era un problema, comenzaban los insultos, un día discutiendo por la comida me puso su arma de reglamento en la cabeza", narró en el juicio. Y con el tiempo comenzó a serle infiel porque -en sus palabras- era "mal atendido" sexualmente por su esposa.
En una de las agresiones, la pareja se quebró la pierna al caer tras un forcejeo. En el hospital dijo que se había tropezado con una raíz de un árbol.
"Me daba cachetadas, me insultaba constantemente, él me decía que si yo decía algo le iba a prender fuego al rancho de mi hija y de mi nieta", narró la mujer. Ella intentó denunciarlo. Según su relato, fue a la seccional 22 de Ciudad de la Costa y le dijeron que no tomarían la denuncia porque era policía y había "poca prueba". El hombre tampoco aceptaba divorciarse.
En determinado momento, la obligó a prostituirse. "Yo trabajaba en un residencial cuidando abuelos, después comencé a trabajar en una página de prostitución, yo me anoté porque él me pidió que lo hiciera, yo le decía que no tenía clientes y él me pidió el chip del teléfono y él comenzó a conseguir clientes. Él siempre me vigilaba con la cámara del celular", narró. Llegó a obligarla a que en uno de esos encuentros sexuales realizara una videollamada para mirar él junto a un amigo. Además el dinero que ella obtenía, lo administraba él.
Todos estos delitos ocurrían en las varias casas donde vivieron en los barrios Curva de Maroñas, Punta de Manga, Villa García, Pinamar Norte y Piedras Blancas.
Pero los delitos no finalizarían allí: luego de dos años con Haskowec, el hombre decidió que quería asesinarla porque era "insoportable".
Comenzó a planificar el asesinato y le encomendó a su esposa que encontrara un sicario. "Me dijo que preguntara en el barrio quién podía encargarse de matarla, también busqué en internet. Yo pregunté en el barrio y nadie manifestó que sí. Él hacía lo que quería porque él pagaba el alquiler y tenía que ayudarlo. Me dijo que iba a pagarle con una televisión, una moto, una laptop y $15.000 que los pagaría cuando cobrara el aguinaldo. No conseguí, se enojó y me dijo que iba a chocar el auto con mi hija adentro si no conseguía a alguien", expresó.
La esposa optó entonces por pedirle a su propia hija y a su yerno que también formaran parte del plan para asesinar a la amante de su esposo. Su hija -de otro matrimonio- le dijo que estaba "loca" pero que iba a ayudarla.
El 6 de diciembre de 2022, el yerno de la mujer llevó un cuchillo de Álvez llamado "Rambo" a la casa de Haskowec en Jardines del Hipódromo y tomó a la mujer. Álvez le propinó 23 puñaladas.
Sentencias
La sentencia, dictada días atrás, establece una pena de 30 años de penitenciaría más 10 años de medidas de seguridad eliminativas, que en la práctica implica 40 años de cárcel. Se comprobaron delitos de violencia doméstica agravado, proxenetismo y homicidio muy especialmente agravado.
También deberá reparar patrimonialmente a cinco víctimas con 12 salarios mínimos para cada uno.
La esposa también fue condenada: 20 años de cárcel por el asesinato, al tiempo que su hija, que ofició de "campana" el día del crimen recibió una pena de siete. Su novio, que trasladó el cuchillo, estará 20 años en prisión.

