La quita del grado inversor al país norteño por parte de la calificadora de riesgo Standard & Poor's sacudió al ya golpeado gobierno de Dilma Rousseff.
Brasil empezó a vender dólares en grandes cantidades para evitar una mayor devaluación de su moneda luego de que la calificadora de riesgo Standard & Poor's rebajara la nota soberana a bono basura. Tan solo en el jueves, el Banco Central brasilero subastó US$1.500 millones.
La rebaja se produce justo cuando el país entró en recesión, una que será del 2% este año según una analista económica que declaró a Euronews. La decisión de S&P supone un nuevo revés para la presidente Dilma Rousseff, quien hace frente a una oleada de protestas por la corrupción en su gobierno. Por eso, la calificadora adelantó que su gobierno tendrá muchas dificultades para conseguir que se apruebe un presupuesto con muchos recortes, y su nota fue acompañada por una perspectiva negativa que adelanta un futuro más negro. Eso podría radiar todavía más a los inversores.
La caída del precio del petróleo y las materias primas ya venía golpeando fuertemente a Brasil, que ya tiene una inflación de casi el 10% y el desempleo sube al 7%.



