Murió a los 98 años el antropólogo y escritor uruguayo Daniel Vidart

Fue autor de decenas de libros, docente y ganador de varios premios por su obra. Vidart dedicó su vida a investigar los orígenes culturales de Uruguay y de América, la vida rural, las instituciones, las costumbres y el aporte de los inmigrantes.

“Un paisano con lecturas”. Así se autodefinió una vez Daniel Vidart, nacido el 7 de octubre de 1920 en Paysandú.

Formado en la Universidad de la República, experto de Unesco y vicepresidente del Sodre en la década del 50, fue también catedrático de la Udelar y profesor del IPA.

Ganó premios Morosoli y Bartolomé Hidalgo, pero llegó al mayor reconocimiento el año pasado, cuando el Ministerio de Educación y Cultura le entregó el Gran Premio Nacional a la labor intelectual. “Daniel Vidart es uno de los exponentes más importantes de la intelectualidad uruguaya. Tiene una vida tan prolífica como hay pocas en el país”, dijo entonces la ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz.¡

Recorrió el mundo con conferencias y disertaciones, y fue declarado ciudadano ilustre de Montevideo en el 2007. En más de 20 libros, Daniel Vidart escribió sobre temas tan variados como los pueblos prehistóricos del Uruguay, la realidad rural del país, el tango, el Uruguay charrúa y el aporte guaraní a nuestras costumbres.  Reivindicó el legado de los inmigrantes, y el aporte de los negros a la revolución artiguista.

En momentos en que su amigo, el exPresidente José Mujica, puso sobre la mesa el debate por la legalización de la marihuana, Vidart también se ocupó del tema y terminó publicando en el 2014 “Marihuana, la flor del cáñamo”.

“Es una reliquia del pensamiento en nuestro país. Me siento orgulloso de su amistad, es un tesoro para el Uruguay”, dijo José Mujica en aquella oportunidad.

Vivía desde hace algunos años en el balneario El Fortín de Santa Rosa con Alicia Castilla, una activista canábica argentina con quien se casó.

Allí Daniel Vidart pudo ver en el 2015 la inauguración de la biblioteca pública que lleva su nombre, y que se formó con los 7.000 libros que donó.

“Pasaré como las nubes, como las aguas de los ríos, pero van a quedar dos testimonios de mi paso. Por un lado, mi humilde obra intelectual  y por otro lado, más permanentemente, esta biblioteca”, expresó el escritor.

A fines del año pasado publicó su último libro: “Con el sol en la espalda”. Antes había alternado charlas y conferencias con exposiciones y debates que promovía en su página de Facebook, una tarea de la que desistió en el año 2016 porque, según dijo, predominaban en ese lugar los contenidos frívolos.

Este martes, en su cuenta, su esposa publicó la noticia de su muerte.


Las Más Vistas