Los hechos policiales que conmocionaron a la opinión pública en el 2018

El asesinato de Inti Lois, los crímenes del Kiki, el homicidio de Ana Claudia Ferreira, las muertes de los comerciantes Juan Brun y Nicolás Pereira son algunos de los casos más resonantes del año.

El 28 de marzo el tranquilo pueblo de Quebracho a 45 km de Paysandú fue sacudido por un doble homicidio. La Policía había recibido la llamada de una mujer que denunciaba amenazas de su ex pareja, Martín Bentancur.  La mujer y su novio actual fueron trasladados a la comisaría por seguridad pero la madre decidió quedarse en la casa. El agresor volvió y mató a su ex suegra junto al policía que había acudido a su pedido de ayuda. Bentancur se fugó en la moto del policía y se fue a un campo propiedad de la familia del novio de su ex mujer donde incendió maquinaria por valor de un millón de dólares. Experiente se internó en el bosque armado.  Su cuerpo apareció seis días después. Había dejado cartas de amor a su ex pareja y a la hija de ambos en una escuela rural. “Te amaré por siempre China, perdón por no poder”, se despedía en la misiva.

El 21 de setiembre Inti Lois, de nueve años, salió de su casa en Pinamar Norte a las 11 de la mañana para hacer un mandando a tres cuadras, pero nunca volvió.  Su cuerpo sin vida fue encontrado a dos kilómetros.  En el camino lo había interceptado un menor de 16 años que lo torturó y lo mató de varios golpes en la cabeza.

Previo al carnaval, el asesinato de Florencia Cabrera, una cajera del supermercado Super Vero de La Blanqueada causó conmoción, tanto por la muerte de una joven madre como el por prontuario del homicida.

El 18 de febrero Cristian Pastorino, más conocido como “Kiki”, le pidió el dinero de la caja y terminó disparándole por la espalda cuando se iba del comercio. Pero Kiki había además matado a su ex novia de 20 años de tres balazos ante sus hijos de tres y seis meses. El Kiki había logrado huir de ocho allanamientos. Pero terminó dándose un tiro al verse acorralado en un operativo en el barrio El Monarca.

La delincuencia se cobró la vida de otra cajera en una estación de Pinamar. Ana Claudia Ferreira tenía 45 años un niño de un año y medio estaba a punto de cumplir su sueño de abrir una panadería.

El 30 de abril murió Nicolas Pereira, empleado de un Kinko en Pocitos intentando evitar una rapiña.

En las mismas circunstancia murió Juan Brun, un comerciante de Toledo, Canelones que disparó a un delincuente que entró a robarle y fue ultimado por sus dos cómplices. Los vecinos de la zona se movilizaron en protesta por la inseguridad.

Con dolor e indignacion despidieron sus compañeros de trabajo a la enfermera Rosa Rodríguez asesinada el 5 de agosto en una feria de los bulevares en el marco de una rapiña a un puestero. Ajena a lo que sucedía Rosa Rodríguez esperaba el ómnibus para ir a trabajar al Pereira Rossell como lo hacía desde hace 25 años, cuando fue herida de un balazo en la cabeza. Hoy salas del hospital infantil llevan en honor su nombre.

El 25 de abril el asesinato de una promesa del golf golpeó el Cerro. Antony Marcaris de 18 años estaba en la casa de uno de sus entrenadores, cuando fue asaltado y herido de muerte. Se iba así un deportista prometedor.

Los asesinatos de mujeres no dieron tregua. Sólo en Treinta y Tres tres mujeres fueron asesinadas en siete meses. A Daniela Pérez la mataron el 8 de enero al mediodía en la playa de El Ejido, a la que había ido  con su novio. Once días después encontraron muerta a Vanesa Monzon en Vergara a manos de su pareja, que terminó suicidándose. A Rocío Duche de catorce años la encontraron muerta el 6 de julio en una cuneta. Había pasado varios meses institucionalizada en el INAU por sospechas de explotación sexual.


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