"Después se dio la resolución de dejarlos en libertad y hasta el día de hoy seguimos luchando para que haya Justicia", dijo Eduardo Fiorito tras la alerta de Interpol para uno de los condenados.
A seis años de la muerte del hincha de Peñarol Hernán Fiorito su padre, Eduardo, reclamó Justicia por el asesinato de su hijo. "Es la gota que desborda el vaso; saber que me mataron un hijo y que estuvieron presos un tiempito, lo soltaron y nosotros pagando las consecuencias de sufrir todos los días", sostuvo este viernes a Telemundo.
"Nosotros no tenemos un abogado que nos siga el caso en este momento porque cuando el doctor (Jorge) Barrera lo tomó, fueron detenidos y procesados, nosotros pensamos que se había hecho Justicia", explicó. "Después se dio la resolución de dejarlos en libertad y hasta el día de hoy seguimos luchando para que haya Justicia para Hernán", prosiguió.
"Supuestamente cuando hubo un cambio en el código penal fueron absueltos. Para mí es un error de la Fiscalía o de la Justicia. Un error hay, quién es responsable no sabría decirte", afirmó.
En las últimos días, Interpol emitió una alerta roja para dar con el paradero del delincuente uruguayo Gastón Fernández Mier. El joven, de 28 años, es uno de los 16 barras de Nacional condenados por el asesinato de Fiorito, ocurrido en la madrugada del 28 de setiembre de 2016 en la ciudad de Santa Lucía (Canelones).
Sin embargo, pese a ser condenado con más de 20 años de prisión en noviembre de 2021, Fernández Mier es uno de los 11 que fueron exceptuados de ir a la cárcel (con medidas de limitación de libertad) a la espera de la ratificación por parte del Tribunal de Apelaciones.
Sobre este tema, Eduardo Fiorito dijo: "Me enteré que hay uno que está requerido por Interpol, que se fue del país. Esa es otra cosa que tampoco podría haber sucedido, que se hubiese ido del país. Pero se les escapó la tortuga me parece".
Enfatizó que el dolor por la muerte de su hijo no se va a calmar nunca pero que busca Justicia para que Hernán descanse en paz. "La vedad que la vida nuestra se nos dio vuelta totalmente; es algo inexplicable", expresó. "Tratamos de vivir y sobrevivir con el dolor pero se hace cuesta arriba", añadió.
"Creo que el castigo más grande que puede tener un ser humano en la vida es perder un hijo. Solamente el que ha pasado por esa situación sabe lo que es y te puedo decir que no es nada lindo. Se te acaba la sonrisa, y -como dije una vez- te colocan un collar de espina que lo llevás para siempre", concluyó.

