Cese de emergencia sanitaria: "Está bien que se haya pensado en esa línea", dijo epidemiólogo Juan Gil

El Poder Ejecutivo decidió levantar la emergencia sanitaria por el coronavirus tras más de dos años. La decisión fue comunicada por el presidente Luis Lacalle Pou tras una reunión con el ministro de Salud Pública, Daniel Salinas, y se fundamenta en la situación sanitaria que vive el país. Este martes finalmente se emitió el decreto que dejó sin efecto la medida.

El epidemiólogo coincidió en que el escenario del virus en el país estaba "en línea" con que se diera paso al cese de la emergencia sanitaria. Reconoció que "será difícil" abandonar el tapabocas completamente y que, ante eventuales apariciones de nuevas variantes, la percepción es que "no se alteraría la capacidad de su enfermedad".

Levantamiento de emergencia sanitaria

El escenario es propicio. Si bien es una medida de orden político, tiene que ir en línea facilitada epidemiológicamente. El escenario tiene bajas en todos los indicadores. Era inminente y creo que está bien que se haya pensado en esa línea. El primer paso hay que darlo y ya se venía pensando en darlo, más que nada por retomar la vieja normalidad.

Creo que sí están dadas las condiciones para levantar la emergencia sanitaria. En el contexto regional y mundial hay un descenso sostenido en los casos. Luego de la ola de Ómicron, hay un descenso en todas las medidas. La epidemia no terminó. El cese del estado o el decreto de emergencia sanitaria no implican entender que la pandemia se terminó porque no desapareció el virus. Lo que sí cambia es la respuesta frente al virus. La reducción de las hospitalizaciones no es tan graves. En una población suficientemente vacunada más un pasaje de inmunidad natural adquirida, se hace favorable y se mantiene vigente esta expectativa que teníamos de que esto ocurriese. La evaluación no es solo desde el punto de vista epidemiológico.

Situación internacional y comparación con estrategia local

China venía con una estrategia de 0 caso, son estrategias distintas. Apenas tenés un movimiento de contagios, tienden a llevar esas medidas. El resto de los países no han adoptado esa estrategia porque entendemos que no va a ser próximo el final.

Que se mantenga el nivel de contagios a bajo ruido hace pensar en un nivel suficientemente controlado, pero si seguís con la misma alerta de medición. Totalmente de acuerdo (en el reporte semanal en lugar del diario). El bajar la información a la población es ese mensaje.

Es una estrategia que permite decir "relajémonos un poco". En esta transición tenemos que relajarnos un poco pero sin bajar la guardia completamente. Se pasa de una estrategia comunitaria. Medidas generales quizá sigan teniendo, pero deben ser adoptadas en determinados sectores. El transporte es uno. Falta como esa pequeña vuelta de rosca. Todos tenemos que hacer una reflexión individual sobre el tapabocas. Creo que en algunos casos no se va a abandonar tan fácilmente.  Sí con un mayor nivel de relajación.

Da la impresión a que la sociedad está muy acostumbrada se les diga los que tienen que hacer. Creo que tenemos que ser muy conscientes en ese sentido.

El paradigma con la gripe tendría que cambiar radicalmente. Si se ve desde la protección del entorno, ponerte en contacto con un lugar y compartir con síntomas ponés en riesgo al otro. Nos tiene que hacer reflexionar esto con respecto a las demás infecciones. Hay que tenerle mucho respeto a las enfermedades respiratorias.

Eventual aparición de nuevas variantes

Van a pasar dos cosas creo. Está aceitado el proceso de vigilancia epidemiológica. Al testear menos y que sea de manera seleccionada a determinada población, van a haber muestras de análisis genómicos. La impresión es que es difícil decir que no va a haber más variantes. Mi percepción es que podríamos llegar a un estado en el que si hay nuevas variantes, no se alteraría la capacidad de su enfermedad. Si eso fuera así, podríamos relajarnos. Los virus cuando llegan a un determinado número de mutaciones pasan a desarrollarse como no infectantes y ese linaje cae. Me parece que son condicionantes que hace que se llegue a ese equilibrio que todos queremos y no estemos tan atentos a su detección.

Está difícil (compartir mate). No hay que guiarse no tanto por el decreto sino a nivel personal .

Aprendizajes de esta etapa

Creo que desde el vamos se aprendió algo. La epidemiología como tal y todas las herramientas de monitoreo, de sistemas de información, contar con sistemas informáticos nos agarró mal parados, como seguramente agarró a otros países. Pero podemos sacar conclusiones y adelantarnos. No podemos estar mirando de atrás. Otra cosa es observar con mayor detenimiento lo que ocurre afuera. Lo veíamos como algo lejano. La población no tiene esa responsabilidad. Salimos reforzados en ese sentido.

Levantamiento del PCR y aforos

Estoy de acuerdo. Estoy de acuerdo con todas las medidas prácticamente. Es un test caro, es una complicación. La monitorización de fronteras, si bien no hay que levantarla, no tiene el impacto que tenía antes. Si estamos en una estrategia del equilibrio, el impacto no es tan grande.

Respecto a los aforos, hoy prácticamente no hay diferencia. Por qué algunos escenarios sí y otros no.

Se confirmaron los primeros casos de la variante Ómicron en Uruguay

El ministro de Salud, Daniel Salinas, confirmó ayer la circulación de la variante Ómicron en nuestro país y advirtió que se espera un crecimiento muy fuerte de contagios a pesar de la vacunación. Distintos estudios advierten que la variante del Covid-19, pese a ser muy contagiosa, provoca síntomas más leves que las anteriores. Sobre esta novedad de la presencia de Ómicron en Uruguay, sobre la vacunación con la tercera dosis y qué se espera del comportamiento de la población hablamos con el epidemiólogo Juan Gil.

Ómicron

Lo que todo presumíamos que esta variante estaba circulando se confirmó ayer. Tiene una característica que aparentemente que es de las variantes más transmisibles. Lo que hace es que se desplegará rápidamente y sustituir a la variable Delta. Eso se está viendo por cómo se está comportando la curva de epidemia. Estamos multiplicando los casos día a día y eso será inevitable. Lo bueno de alguna forma es que la evidencia que está llegando desde el exterior es una variante que no sería tan agresiva en términos generales. Tiene una mayor dificultad para atacar el tracto inferior, es decir, respiratorio inferior, tiende a reproducir cuadros más leves de patológicamente hablando.  De alguna forma entre eso y la respuesta de la vacuna en cuanto a protección de enfermedad grave y que esperemos que pague sus creces, en términos de la apuesta que se hizo, tenderíamos a que no trastoque lo que tiene que ver con la ocupación en los CTI.

Lo que se está viendo es que se está requiriendo menor grado de hospitalización en términos generales. Nos referimos a cuidados moderados y cuidados intensivos. El hecho de que reviste con menor gravedad en términos de desencadenar enfermedades complicadas a que existan menos hospitalizaciones. Seguramente la variante va repercutir en el sistema de salud, pero en el primer nivel de atención porque mientras se siga testeando y teniendo en cuenta el crecimiento de los casos, eso generará una repercusión en los hisopados, en lo seguimientos, en las consultas, en las atenciones domiciliarias como centralizadas en las policlínicas. No olvidemos que todo el sistema de salud está en todo su despliegue.

La reacción lógica desde el punto de vista epidemiológico la reacción ante un crecimiento brusco de los casos tiende a repensar políticas restrictivas donde el confinamiento es la bala plata. En nuestro escenario es distinto y no es lo mismo ahora que a fines del año pasado. Habíamos entrado a fase exponencial, pero hoy el escenario es totalmente distinto. Ahora estamos en una población donde ya no habría que mirar tanto a la población vacunada con dos dosis porque ya caducó, hay que pensar un esquema completo hoy, es decir, tener un refuerzo y con el plazo de vigencia que se está manejando.

Sabemos que los anticuerpos caen en el tiempo y por ende se presume que esa defensa también. Por ende es muy importante el refuerzo en este momento.

Tercera dosis para ingresar al país

Eso deberá estudiarlo el gobierno profundamente. Ya sabemos todos que esta vacunas no nos protegen con la infección, está demostrado. Ómicron lo que se está viendo es que estas vacunas protegen menos ante la infección, es decir, que tenés más chances de contagiarte. Hoy todos con las vacunas que tenemos mayor chance de contagio, pero una evolución de enfermedad más leve. Hoy se está jugando más al nivel de protección individual.

Medidas

Tuvieron un doble mensaje. Uno de los más importantes tuvo que ver como estimulación de la importancia de la vacunación. Por otro lado, también hay que dar pasos para ver cómo se evoluciona. No nos podemos estancar en los dos metros o tapabocas permanente, porque si uno no prueba de cómo se puede evolucionar, hay que flexibilizar ciertas pautas. Si se monitorea y se controla de cerca siempre está la posibilidad de dar el paso hacia atrás. En ese caso apoyo.

A menor grado de vacunación en la población mayores chances de que los virus muten y recombinen. Será un poco karma esto. Mientras tenga capacidad de variar será muy dinámico. En algún momento llegaremos en un estado de equilibrio. Meses atrás cuando surgió el concepto de entramos en fase endémica, ese ese el concepto, en algún momento entraremos en una fase de equilibrio. Se mantiene, sigue circulando a muy bajo ruido y por un lado si no repercute clínicamente en enfermedad grave, si no produce distorsiones en el sistema de salud, si la gente se sigue protegiendo y con un esquema de vacunación, aparición de nuevas vacunas, deberíamos tender a que esto llegue a un estado de equilibrio en algún momento.

Juan Gil: "Sin distinguir la vacuna, estaríamos frente a un escenario de una reducción importante del riesgo en cuanto a mortalidad"

El epidemiológo se refirió a los resultados preliminares sobre los efectos de la vacunación en tres grupos distintos y su impacto en la mortalidad en personas infectadas vacunadas e infectados no vacunados.

Datos preliminares sobre la incidencia de la vacunación en la mortalidad

Los datos son bastante auspiciantes con el análisis preliminar. Estos datos permiten extraer las primeras conclusiones sobre el efecto de la vacunación en la mortalidad exclusivamente. Se emparejó tres grupos en paralelo para ver cómo fueron el desenlace. Se armaron tres cortes. El primer grupo fue de no vacunados que se infectaron entre el 1ª de enero y 1ª de abril de este año, en el mismo período personas que sin tener infección previa se infectaron en los primeros días de haber recibido la primera dosis y luego vacunados e infectados luego de cumplir 20 días de la primera dosis. No se hizo distinción entre vacunas.

En la primera y segunda franja no se ven diferencias en la mortalidad prácticamente, pero en la franja 55 - 70 se ve un 5 % de mortalidad dentro del grupo de no vacunados y reducción de 1 % al grupo de infectados en los 20 días. AL cortar en 20 días lo que ocurre es que todos los que están en el grupo de menos de 20 días todos tienen una dosis, pero en el grupo por encima de 20 días hay algunos que también tienen dos dosis.

Las diferencias grandes se ven en 71-80 y más de 80 e donde hay un 12 % de mortalidad en los no vacunados contra un 3 % de mortalidad en el grupo más inmunizado. En el grupo de más de 80 se ve una baja de un 32 % al 6 %. En estas tres franjas la reducción del riesgo verdaderamente va entre 4 a 6. Es un tanto auspicioso en cuanto esos resultados.

Tanto en el grupo que ha recibido Coronavac como las que han recibido Pfizer, en ambas se ven efectos. Sin distinguir la vacuna, estaríamos frente a un escenario de una reducción importante del riesgo en cuanto a mortalidad. Esto arma una bolsa de gente, pese a eso ya se logran detectar diferencias.

Los resultados son preliminares. Las vacunas comienzan a ser eficaces en reducir la mortalidad y hay algunas señales de la reducción de los ingresos, pero la reducción de los contagios aún tenemos algunas dudas. El hecho de quitarse el tapabocas, afecta directamente la probabilidad del contagio. En cuanto a eso, no sabemos si las vacunas tienen la misma chance de prevenir el contagio. El comentario de Medina seguro apunta a eso. Estamos pensando que la vacunación nos va a llevar a un escenario de reducción de mortalidad, pero si quedamos en un escenario de un nuevo virus,

Recomendaciones para personas ya vacunadas por parte del MSP 

Hay que tener en precaución de diferenciar el concepto de completamente vacunado a completamente inmunizado. En los escenarios de completamente inmunizados, en presencia de personas que están compartiendo el mismo ambiente, podríamos decir en la misma burbuja, podemos decir que es el primer paso a la actividad. Hay que identificar los diferentes riesgos en las personas.

Juan Gil: "Es necesario mantener hasta cuatro meses las medidas durante la etapa de vacunación"

Analizamos el avance de la pandemia y el ritmo de vacunación con el doctor en epidemiología.

La pandemia avanza en nuestro país y en los últimos días se han registrado picos diarios de casos activos. Al mismo tiempo, más de 100.000 personas recibieron la primera dosis de Sinovac y hoy llega el primer lote de Pfizer, que será utilizado para utilizar al personal de salud que está en la primera línea del combate al coronavirus.

Avance de la pandemia

Estamos en el punto en el que nos encontramos cuando llegamos al máximo del número de casos, tomando el promedio semanal de casos. Estamos en el pico de enero. Es un escenario complejo y han jugado varias cosas. La llegada de las vacunas en la gente se asumió como que ya estábamos en un punto de seguridad y las medidas se han aflojado. Es lo único que puede llegar a explicarlo.  Estamos en un punto en donde el país está casi en su máximo de productividad.

Se vino insistiendo en que a pesar de comenzar a ejecutar la campaña de vacunación, había que mantener por dos o tres meses las medidas. El efecto de la vacuna demora un tiempo. Su efecto se ve al menos dos semanas después de la segunda dosis. Tenemos que llegar a ese punto con un control de la epidemia mejor.

Saturación de CTI

Tenemos que apostar al buen control que tuvimos sobre fin de año. Si bien existe un desfasaje entre nuevos casos, ingresos a CTI y el número de fallecimientos, esto que estamos observando ahora va a reflejarse en el incremento de ingresos en CTI. Eso es un indicador de que tenemos que volver a tomar el control.

La prioridad del mensaje fue desplazada por el mensaje de que hay que ir a vacunarse.  Tenemos que ganar la carrera de tener a la población vacunada antes de que se infiltren nuevas cepas. Ahí puede poner en riesgo la eficacia de la vacuna. Aún no tenemos evidencia de tener la cepa P1 en nuestro país. Tenemos que jugar con el beneficio de que somos un país chico y que podemos con un buen ritmo vacunar a toda la población rápidamente.

La lectura de que cuanto más gente se vacuna, más avanza la pandemia es un mensaje equivocado. Aplicamos el razonamiento lógico que si cambia una cepa y reemplaza a la otra evidentemente la eficacia original se va a modificar. Es como que no le estuviéramos pegando tanto en tal sentido. Tenemos que tratar de llegar rápidamente a vacunar a la mayor parte de la población. No tenemos por qué sospechar que la eficacia baje. No es el caso de que se tenga que frenar la vacunación.

Perspectivas para el invierno

Hoy tenemos determinadas certezas, pero hay muchas incertidumbres. Esperamos que se torne como una virosis estacional más. Ese es el escenario deseado y ojalá sea un invierno de este estilo.

No se puede hablar de segunda ola porque el valle entre el descenso no llegó a un pico, por ende es más un rebote. Tenemos un ritmo que es bueno. La falta de adherencia completa de la franja y el cambio de franja hay que verlo día a día. No estamos en condiciones de desaprovechar ninguna dosis. La vacuna de Pfizer se pensó por su más alta eficacia en el personal de la salud porque el primer objetivo era atacar el grupo de mayor exposición bajo la premisa de minimizar el riesgo de contagio. El otro gran efecto de la vacuna es reducir el efecto de morbimorbolidad por la infección. Al tener anticuerpos la respuesta va a ser mayor. Esa reducción de evitar o minimizar el contagio y el riesgo de gravedad, es la de mayor mortalidad asociada.

Todas las vacunas que tienen dos dosis ya se demostró que con la primera ya tienen un grado de efectividad y se comienzan a generar anticuerpos y refuerzan capacidad de respuesta. Eso es lo que queremos lograr. Ese es el efecto deseado de la vacunación. En el grupo uno de los temas que está en el tapete de la discusión es evaluar esa extensión. En los estudios experimentales la extrapolación de los resultados se hizo a esa franja. Eso no quita que la vacuna de Pfizer no sea efectiva en otros grupos. Solo que no se probó.

Juan Gil: "El aumento progresivo de casos sin nexo es el indicador de que se camina hacia un aumento de la circulación comunitaria del virus"

El epidemiólogo se refirió a la complejidad del estado actual de la pandemia en el país y cuáles son las perspectivas para el verano.

La pandemia avanza en nuestro país y los récords de casos nuevos son prácticamente diarios. Esta realidad llevó al gobierno a adelantar las medidas que pensaba anunciar el próximo 18 de diciembre y este jueves habrá una conferencia de prensa en la que se indicará cómo seguir. Ahora bien, ¿en qué situación se encuentra la enfermedad en nuestro país y con qué otras zonas del mundo podemos compararnos?

Situación actual

Lo que hemos comenzado a observar desde hace  un tiempo es que desde el último mes se han empezado a ver indicadores que se han mantenido. Los indicadores que vimos son los que ya vimos y son de público conocimiento y el porcentaje de positividad. El número de casos se ha mantenido en el tiempo y mostró que cambió la dinámica de la evolución de la pandemia.

Se acortó el tiempo de duplicación de casos. Ese tiempo se ha ido acortando y estamos a nivel país en un entorno de los 10 días. Es evidente que el escenario sigue empeorando y por eso inminente hacer algo. Así es como venimos y  el ritmo que estamos va a seguir con estos números si no se hace algo. Creo que se hicieron las cosas muy bien desde un principio y fuimos muy oportunos en aquella primera reacción de frenar el embrión inicial. Todos en mayor o menor medida estuvimos en el centro de ese éxito y eso generó una dimensión  del riesgo y hubo una relajación de las medidas preventivas que son las que pueden tener mayor efecto a la hora de frenar. Con el aumento de la movilidad y la apertura, hoy los informes de movilidad muestran que a inicios de diciembre teníamos la misma movilidad que antes de la pandemia.

Seguimiento del hilo epidemiológico

El porcentaje de casos sin nexo y el aumento progresivo de estos casos es indicador de que se camina hacia un aumento de la circulación comunitaria del virus. Al aumentar esa cantidad hace que es rastreo sea cada vez más difícil. Eso hace que se tienda a forzar a que la capacidad de trazado o rastreo se vea resentida.

Test PCR

Es un test patrón de diagnóstico en nuestro país y en el mundo. Es muy técnico dependiente y tiene mucho que ver en cómo se toma la muestra. Hay un porcentaje de test que siempre queda porque la muestra es insuficiente. Hay pruebas que necesitan ser repetidas o muestras que con material tengan un cierto porcentaje de falsos positivos, pero no es una realidad que nos preocupa porque hay mucha experiencia con eso y no estaría siendo un problema.

Perspectivas para las fiestas

Es muy difícil pronunciarse a nivel personal. Todos respondemos a determinados grupos de trabajo. Tenemos muchas opiniones en la interna. Hay que ver el problema en su globalidad. La descomprensión de Montevideo sería correcta siempre y cuando las personas que se movilicen tengan la conciencia de mantener la burbuja viable. Hay mucha responsabilidad. Hay que poner en la balanza si las medidas pueden ser ejecutadas en el escenario teórico que uno se plantea.

Es evidente que el escenario de la manera que se vino proyectando es un escenario complicado. Al aumentar el número de casos y el porcentaje de personas que entra en CTI con la voracidad que se produce  hace que en algún momento se sature si no se toman medidas para contrarrestar. Tenemos que evitar la frenada y la crecida. Los modelos requieren de interpretación y hay muchas variables.

Las medidas deben ser escalonadas y ajustadas a la noción de riesgo. Estamos en un punto de quiebre y se ha venido reiterando sistemáticamente en determinadas medidas sociales. Hay que escalar. Hace dos semanas pasó que tenemos la percepción done las medidas fueron acertadas, pero el nivel de ejecución tiene que ser medido en función de cómo se implementó. Parte de lo ya implementado tendría que ser ajustado en función de lo que se va viendo y siempre con el compromiso de que el país lo sufra lo menos posible. Quien termina decidiendo es el gobierno.