Cinco choferes de Cutcsa fueron procesados con prisión por explotación sexual infantil

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A 4 por contribución a la explotación sexual de menores de edad y al restante por promesa remuneratoria para ejercer actos eróticos.

La jueza del caso, María Helena Mainard, determinó el procesamiento con prisión de los cinco choferes de Cutcsa que habían sido denunciados por explotación sexual infantil.

A cuatro de ellos la magistrada les tipificó el delito de “contribución a la explotación sexual de personas menores de edad” mientras que al quinto le tipificó el delito de “promesa remuneratoria de personas menores de edad incapaces para que ejecuten actos sexuales o eróticos de cualquier tipo”.

El sexto hombre que estaba declarando, un trabajador de Cutcsa que había sido detenido en el Chuy, quedó en libertad.

En un audio de WhatsApp que circuló en la tarde del lunes entre trabajadores de la Línea D, se cuenta cómo se llevaron a cabo los procedimientos policiales y se insta a borrar contenidos que eventualmente podrían tener en los celulares.

En otro audio se cuenta cómo se inició el asunto que culminó con el procesamiento de los cinco funcionarios de Cutcsa.

Las investigaciones comenzaron el 27 de setiembre del 2016. Allí se constató que una menor de 16 años tenía vínculos sexuales con un trabajador de Cutcsa de 43 años. Los contactos se daban luego de finalizada la jornada laboral o en el recorrido en la Terminal de Playa del Cerro a cambio de “viajar gratis en el ómnibus en algunas oportunidades”, según la menor.

Esta situación se mantuvo por lo menos dos años.

La menor también mantuvo contactos con otros trabajadores y guardas de la empresa.

Un hombre admitió ante la jueza que le regaló ropas varias, calzados y un celular porque la consideraba “su novia”. Los contactos se mantenían en una casa en un balneario de Canelones y en un motel de la capital.

La menor afirmó que su madre no sabía de la vida que estaban llevando.

Otra menor admitió haber mantenido “una sola vez” un contacto sexual con un trabajador de la empresa y se vincula telefónicamente con otro trabajador con el que mantuvo conversaciones telefónicas “de alto contenido erótico” en las cuales él promete pagarle a cambio de sexo teniendo muy presente que es un delito lo que le ofrece.

A una tercera menor –que tiene vínculo con las otras dos– no se le pudo comprobar que haya tenido un contacto sexual con los trabajadores, según la investigación.

El grupo de WhatsApp “Los Fenómenos” no estaba vinculado a los casos ya que fue creado para comunicaciones comunes entre miembros del grupo.

Con las menores los trabajadores se comunicaban a través de mensajes y WhatsApp.

Todos sabían que eran menores de edad.