¿Es posible desaparecer de Internet sin dejar rastros?

Si te cansaste de Internet o de las redes sociales y sentís o tenés la necesidad de desaparecer de la web, hay una cosa que deberías saber: no es tan sencillo.

un informe de @facundomacchi

Cuando la fiebre por Internet y las redes sociales comenzó hace ya una década, teníamos poca conciencia de lo que era exponerse en Internet.

Empezamos a compartir información de manera masiva y todo sigue ahí tal cual lo dejamos cuando lo publicamos.

Entonces hubo que crear un derecho para regular esta situación: el derecho al olvido.

En Europa rige desde el 2014. Es muy controvertido.

El derecho al olvida es “borrar, corregir o bloquear ese dato o información que años después se considera obsoleto, pero afecta al libre ejercicio de alguno de los derechos fundamentales del titular, persona o empresa”.

Esto iba a ser incluido en la LUC, pero no pasó de los primeros borradores.

El artículo básicamente promovía que cualquiera podía hacer esa solicitud. Desde la ONG Access Now explicaron que esto era un retroceso en libertad de expresión.

Equilibrio entre datos personales y libertad de expresión y de acceso a la información.

Especialistas en la materia apuntan a que en Uruguay existe normativa vigente para atender estas situaciones.

Se analizan caso a caso.

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Son miles las personas que cada día en alguna parte del mundo, deciden eliminar sus cuentas digitales y volver a la comunicación analógica.

Pero, ahora bien, ¿es posible desaparecer de la web sin dejar ningún tipo de rastro?

Los especialistas coinciden al afirmar que los usuarios pueden eliminar varios datos personales en distintos perfiles sociales, pero es muy difícil que alguien pueda eliminar del todo su actividad online. Más que nada porque eliminar información virtual implicaría una suerte de apagón digital donde el usuario ya no podría usar servicios de banco, hacer compras a distancia o utilizar aplicaciones.

No obstante, hay algunas medidas que sí se pueden tomar.

La primera, y más sencilla, es eliminar las cuentas en todos los perfiles sociales desde el menú de configuración.

El siguiente paso, eliminar tu información de Google y otros sitios web, ya es un poco más complicado.

La recomendación de Google es que, si deseas eliminar tu información de una web, lo mejor es pedirlo directamente a los encargados de ese sitio. En caso de la negativa, Google ofrece asistencia desde un formulario donde los usuarios pueden solicitar que la información desaparezca de su buscador. En el caso de Uruguay, la normativa vigente que protege los datos personales tiene mecanismos que prevén estos conflictos y en los cuales los ciudadanos pueden ampararse.

A nivel internacional existen empresas y compañías que garantizan la eliminación de cualquier tipo de información que circule por Internet. Pero por lo general son servicios que cuestan miles de dólares y son dudosos en sus formas.

Como consecuencia de las restricciones por el coronavirus aumentó sensiblemente el tráfico de datos en servicios móviles y residenciales

A su vez, cayó a la mitad el uso de internet en servicios empresariales.

El aislamiento y el trabajo a distancia, en aumento desde que fueron anunciados los primeros casos de coronavirus en el país, empezaron a reflejarse en el uso de datos, tanto en servicios móviles como residenciales.

Desde el martes de la semana pasada hasta hoy, el tráfico diario de los servicios móviles aumentó 34%, según informaron a Telemundo fuentes de Antel, al punto que tráfico por aplicaciones como WhatsApp se duplicó.

Más tiempo en casa implica más uso de pantallas y de servicios de línea.

Por eso también el tráfico de servicios residenciales tuvo un incremento del 22%, y en horas pico alcanzó el 80%.

Por el contrario, cayó sensiblemente el tráfico desde servicios empresariales, a la mitad esta semana en comparación con la semana pasada.

Cómo impactan las redes sociales en los hábitos de alimentación de las personas

Internet es un bastión de las imágenes de comida., La pizza es la comida más instagrameada después del sushi. Tasty, una de las páginas con recetas más populares de Facebook con 3.5 millones de seguidores.

Internet está lleno de comida.

Desde las fotos que suben a historias de Instagram nuestros amigos hasta los videos de recetas que se hacen virales en Facebook. Son millones y millones de posteos vinculados a la comida que se propagan por toda la red todos los días.

Uno podría pensar que esto no influye en nada en la vida cotidiana de los usuarios, pero lo cierto es que cada una de estas publicaciones afecta de alguna manera las conductas y hábitos alimenticios.

Así lo dice una nueva investigación de la Universidad de Aston, en Inglaterra. Los resultados, según difundieron varios medios, dicen que aquellos que participaron del estudio comieron más frutas y verduras si pensaban que las personas a las que siguen en redes sociales también comían la cantidad de porciones recomendadas. Asimismo, se observó que los usuarios consumían un tercio más de comida chatarra y refrescos si creían que la gente en su entorno virtual lo hacía.

"El contexto que nos rodea en las redes sociales influye más de lo que pensamos a la hora de elegir cierta comida. Nos fijamos inconscientemente en el comportamiento de los demás a la hora de tomar decisiones", explicó al portal Retina la líder del proyecto. Y también agregó: “Si creemos que nuestros amigos están comiendo frutas y verduras es más probable que hagamos lo mismo. Y si creemos que están sanos comiendo comida basura, eso legitima que nosotros también lo hagamos".

El siguiente paso en la investigación es analizar cómo influyen las redes sociales en el aumento y el descenso de peso de las personas.

Uruguay está a la cabeza de los países digitalizados del mundo: tiene tres millones de personas con acceso a internet

Según el perfil del internauta que elabora cada año el Grupo Radar, sigue aumentando el tiempo que los uruguayos destinan a internet.

En el año 2016 los uruguayos destinaban 4,4 horas por día. Al año siguiente subió a 5,1 horas.

En el año 2018 destinaban 5,8 horas y en este 2019 son 6 horas. Entre los más jóvenes son nueve horas.

Para el especialista Roberto Ballaguer, es cada vez más fácil conectarse e internet en una malla omnipresente.

Pero, ¿en qué utilizan los uruguayos su tiempo en internet? Según la encuesta lo hacen para mirar películas, descargar libros, comprar, vender, leer noticias, buscar pareja o chatear.

El 96% de los consultados dijo que chateó en la última semana.

Hay evidencia de la importancia de los planes Ceibal e Ibirapitá, que han permitido la alfabetización digital de niños y adultos mayores. Dos tercios de los niños menores de cinco años accede a internet, por la Ceibalita o porque sus padres le ceden su smartphone para que lo use.

En el 17% de los hogares hay una tablet del Plan Ibirapitá.

Además, después de aprender a usar la tablet, seis de cada diez jubilados migraron a teléfonos inteligentes.

Ballaguer dijo que es una herramienta de alto valor, una buena compañía para los adultos mayores.

Una de las razones principales de consumo de internet son las series y los videos. Según Radar, el 76% de los encuestados vio videos en la red en la última semana.

Hay más de 1:200.000 uruguayos que son usuarios de Netflix. Son 8 de cada 10 internautas.

Otro dato es cómo crece la dependencia de los usuarios de las redes sociales. Dos tercios de los encuestados dice ser “bastante dependiente”, una cifra que va en aumento. El 7% se autodescribe como adicto a las redes sociales.

Tres claves para ahorrar datos móviles en el celular

Te dejamos algunos tips que te ayudarán a reducir el consumo de internet por datos en tu celular.

Instalar aplicaciones más ligeras

Existen versiones más ligeras de aplicaciones muy utilizadas que fueron diseñadas para cargar en países con mala conexión a internet.

Por lo general ofrecen las mismas funciones, pero en una versión más ligera. Facebook, YouTube, Instagram, Twitter, Spotify, incluso Uber tienen su versión Lite.

Desactivar reproducciones automáticas de video y descargas automáticas en redes sociales.

Aplicaciones como Facebook o Instagram tienen por defecto la reproducción automática de videos.

Una manera efectiva de ahorrar datos es configurar las apps para que esto no suceda.

Cada app tiene su propia configuración. En Instagram por ejemplo se logra directamente en la opción de configuración "Usar menos datos".

En Whatsapp hay que desactivar la descarga automática de fotos y videos para cuidar los datos y la memoria interna del teléfono. Se configura a gusto en el menú de Configuración. Ahí también se puede configurar el consumo de datos en llamadas.

Descargar aplicaciones para gestionar los datos.

Hay varias aplicaciones que te ayudan a gestionar tu consumo de datos y ponerle un límite.

Una de las más recomendadas es Datally, una aplicación gratuita de Google que te ayuda a ahorrar datos móviles.

Controlar aplicaciones que no sabemos que consumen datos y les pone tope cuando se pasan demasiado en el consumo.

 

Internet cumple 50 años en medio de turbulencias y decepciones

Nació como una herramienta en plena Guerra Fría para que el gobierno de Estados Unidos y las Universidades pudieran intercambiar información de forma privada.

En la noche 29 de octubre de 1969 el profesor Leonard Kleinrock y sus colegas de la Universidad de California en Los Ángeles hicieron que una computadora le enviara un mensaje a otra máquina ubicada a 500 kilómetros de distancia.

El evento dio origen a una red que más tarde se conoció como Internet, aclamada al principio como una bendición para la igualdad y el conocimiento, pero que con el tiempo nos dejó ver su lado más oscuro.

La primera red de todas fue creada por el departamento de Defensa de Estados Unidos con el objetivo de establecer un sistema de comunicación seguro y privado entre instituciones estatales y académicas en plena Guerra Fría. En el origen el proyecto se llamaba "Arpanet", por el nombre de la rama de investigación del ejército estadounidense que lo financió.

Los ingenieros habían hallado la forma de que las computadoras transmitieran datos dividiéndolos entre varios "paquetes digitales".

El 29 de octubre de 1969, un estudiante comenzó a digitar la palabra "LOG" ("conexión" en inglés), para establecer un vínculo con la computadora a la distancia. La letra "L" ingresó al sistema pero, luego de ingresar la "O", la máquina se frenó.

El primer mensaje transmitido resultó ser 'LO'. Y resultó ser un mensaje bastante profético porque es una expresión inglesa que en español significa 'Y ahora...'.

La idea era crear una red informática que estuviese siempre encendida, siempre disponible y que cualquier persona con cualquier dispositivo pudiera conectarse en cualquier momento de manera invisible.

Esa red evolucionó y hoy 50 años después ya tiene cuatro mil millones de usuarios en todo el mundo. En los libros de historia, internet es considerada la tercera revolución industrial de la Humanidad.

Una vez que se popularizó, a internet le costó 4 años alcanzar los 50 millones de usuarios. A la tele le llevó 13 años y a la radio 18.

¿Qué pasará en los próximos 50 años con esta herramienta? Al ritmo frenético con que evoluciona la red, es imposible saberlo.

Consejos para no dejar rastros mientras navegás por internet

The New York Times consultó algunos expertos en ciberseguridad de Silicon Valley para saber cómo hacen ellos para mantener sus datos a raya.

Hay tantas maneras de protegerse en internet como usuarios en el mundo.

Pero el diario The New York Times consultó a algunos expertos de la élite de ciberseguridad y les pidió consejos para mantener a raya la recopilación de datos privados en internet.

Consejo número uno: no iniciar sesión con tu cuenta de Facebook

Cada vez que entrás a un sitio web que te pide que te registres para continuar avanzando, por lo general hay un botón para iniciar sesión con Facebook.

Eso es muy tentador porque implica saltarse los formularios de registro. Pero los expertos dicen que hay que hacer el esfuerzo extra de llenar los campos porque de esta manera solo ingresás los datos que son obligatorios. Nunca des más de la información mínima.

Ingresar por Facebook, habilita a los dueños del sitio web a acceder a gran parte de tu perfil y conocer más sobre tus intereses.

Consejo número dos: usar varios navegadores, no solo Google

Google es el navegador más utilizado en todo el mundo. Un consultor de privacidad dijo al diario estadounidense que  "lo más importante que la gente puede hacer es dejar de usar Google. Si usas Gmail y Google para buscar en la web, la empresa sabrá más sobre ti que cualquier otra institución. Y eso se duplica si usas otros servicios como Google Maps, Waze o Google Docs".

No es necesario abandonar Google del todo, pero sí se puede alternar las búsquedas con otro tipo de navegadores.

Consejo número tres: engañar a los algoritmos

Hay maneras de entrenar al algoritmo, o al menos confundirlo un poco. Por ejemplo, siguiendo en redes sociales a personas con puntos de vista contrarios a los tuyos, o a marcas que no consumirías. Navegar por diferentes perfiles e incluso visitar contenidos contradictorios hará que los algoritmos no puedan hacerse una imagen tan exacta de tu perfil en internet.

Consejo número cuatro: generar una nueva identidad digital

Cuando se trata de formularios de registro en sitios web menores, no está mal alterar alguno de los datos que te solicitan, sobre todo si el destinatario no te parece confiable. Dónde naciste, la fecha de nacimiento y datos similares pueden ser modificados para evitar que recopilen tu información. También se recomienda no subir fotos tipo carnet como las que irían en un documento de identidad.

El Gobierno impulsa la creación de un Ministerio de Cultura para separarlo del de Educación

El proyecto que envió al Parlamento reconoce además el derecho de todas las personas de acceder a Internet.

El nuevo ministerio de denominaría de Cultura y Derechos Culturales.

Reconoce a la cultura como un derecho humano esencial, y no prevé aumentos significativos del gasto porque hay cargos que se suprimen mediante una reestructura.

Es el resultado del trabajo de expertos  y de consultas que realizó la Dirección Nacional de Cultura durante el 2016, con referentes del sector, a la sociedad civil, a creadores, gestores, representantes de la academia y como a autoridades nacionales y departamentales.

La propuesta incluirá la creación del Consejo Nacional de Cultura, un órgano consultivo de carácter honorario bajo la presidencia del nuevo Ministerio.

La ley también incorpora el derecho a Internet de todas las personas del país.

Desde el Partido Nacional ya se adelantaron reparos a la iniciativa. El referente de Educación de Lacalle Pou, Pablo Da Silveira, dijo que no es necesario un Ministerio de Cultura y que no lo consideran prioritario.

En el Frente Amplio hay votos suficientes para aprobarlo, aunque es probable que haya que convocar a sesiones extraordinarias porque el receso comienza el 15 de setiembre.

Si finalmente se aprueba, el Ministerio de Cultura y Derechos Culturales debe comenzar a funcionar en febrero del año 2021.

Cómo internet cambió nuestro lenguaje

Es muy común escuchar que internet, las redes sociales y el uso de los celulares hacen que escribamos cada vez peor.

Dicen que no cuidamos la ortografía, la puntuación y deformamos palabras todo el tiempo.

Varios medios internacionales hicieron eco de que la lingüista canadiense Gretchen McCulloch acaba de publicar un libro-ensayo en el que cuestiona estos temas y propone casi lo contrario.

Ella propone que cuando enviamos mensajes de WhatsApp o escribimos en Twitter nos fijamos muy bien en lo que queremos decir y cómo lo queremos decir.

McCulloch propone en cinco puntos cómo es que internet no inventó el lenguaje informal sino que lo hizo público.

Uno de los medios que consignó la información fue El País de España que propuso una serie de normas más o menos conscientes que seguimos cuando escribimos un mensaje en internet.

Menos no siempre es más

Con internet tendemos a ser lo más eficientes posibles con el lenguaje. Culpa de los 140 caracteres.

Si usamos más palabras podemos transmitir, por ejemplo, la voluntad de ser más educados.

"Si no es molestia", "perdona si interrumpo", además de los siempre bienvenidos "gracias" y "por favor", son algunos ejemplos de cómo modificamos la voluntad de un mensaje.

En esta misma línea, la lingüista explica que nuestras intenciones no siempre se entienden. Ella pone como ejemplo, que muchos padres escriben mensajes con punto y final a sus hijos.

Los más jóvenes interpretan este punto como un mensaje pasivo agresivo.

Gran manejo de la ironía

La propia lengua de internet también evoluciona. Es muy común que en redes sociales se hagan virales algunos términos que rápidamente se hacen muy extendidos, son informales y buscan reflejar la ironías.

Internet es una gran fuente de ironía con los memes. Por ejemplo, el clásico: "siempre informando nunca ininformando”.  O también manejando siglas como ATR.

Esto funciona porque en los mensajes escritos hay ausencia de expresiones faciales y el tono de la voz, es un código que todos entienden es irónico.

También por ejemplo el uso de las mayúsculas para enfatizar.

Los registros

Gracias a las redes sociales tenemos un gran manejo del registro. No solo informal o formal sino también hay una escala de informalidad.

No es lo mismo un tuit, rastreable y recuperable en una entrevista de trabajo, que una historia de Instagram, que se borra a las 24 horas.

El teclado predictivo eliminó la abreviación de mensajes, que era una de las cosas que más preocupaba.

Los emojis son gestos

Gracias a los emoticones la comunicación, dice este estudio, es más directo y efectiva porque cuando hablamos podemos encogernos de hombros, sonreír o llevarnos las manos a la cabeza.

Los emojis de caras y manos cumplen precisamente la función de estos gestos en la comunicación no verbal.

Nada de esto es tan nuevo como parece

Aunque muchos de estos recursos nos parezcan nuevos, ya habíamos usado herramientas similares hace décadas.  Dice el estudio que todos estos elementos ya se usaban en notas o esquelas breves.

Los emojis, de hecho, se eliminaron de los textos porque en una imprenta era caro y complejo imprimir caracteres.

 

Este 17 de julio se celebra el Día internacional del Emoji

¿Saben por qué se celebra hoy? Porque es la fecha que aparece en el emoticón del calendario en los teclados de iPhone. 

Surgieron en 1999 en Japón y se extendieron a todo el mundo con el boom de las aplicaciones de mensajería instantánea.

Hoy es Unicode el consorcio que los regula y restringe. Es el que recibe todas las solicitudes y finalmente redondea el diseño y termina por elegir qué se incluye en los teclados del mundo y qué no.

Hay un total de 3.019 emojis, divididos en 10 categorías. Cada año se agregan más y está previsto que en la próxima actualización se incluya un emoticón de un mate. Fue un proceso largo de un grupo de argentinos que realizó todo el trámite y está intentando hace al menos dos años.

Todavía no existe ninguna herramienta que pueda cuantificar cuántos emojis se usan diariamente ni cómo. Sin embargo existe una herramienta llamada emojitracker que analizan la cantidad de emojis que se publican en Twitter.

El emoji más utilizado en esta red social en todo el mundo es la carita feliz con lágrimas en los ojos.. Desde julio de 2013 que es cuando se empezó a medir se usó 2.291 millones de veces. Le siguen el corazón rojo con 1.097 millones y el símbolo verde reciclaje con 936 millones.

Si bien los emojis hoy son un lenguaje universal, no quiere decir que no generen malentendidos.

La Universidad de Minnesota descubrió tras una serie de encuestas que muchos emojis generan malentendidos y múltiples interpretaciones.

Según este análisis, el 4,5% de los iconos analizados se interpretan de una manera consistente entre diferentes personas. El propio creador de los emoticones cree que su uso es libre: "No creo que exista un uso correcto o incorrecto del emoji”.

Pero hay mucha más historia detrás de estos símbolos.

En el año 1999 el japonés Shigetaka Kurita era un diseñador que trabajaba en el incipiente mundo digital. Ese mismo año una empresa japonesa de comunicación móvil le mandó crear 176 emoticones para darle, en sus propias palabras, un toque más emocional al intercambio de textos.

Para alcanzarlo se inspiró en el manga, los tradicionales dibujos japoneses. Fue recién en el 2008, cuando Apple incluyó un catálogo de estos dibujos en uno de sus teclados, que los emojis se popularizaron y extendieron por todo el mundo.

En la actualidad son más de 2.000 y los regula Unicode, una organización sin fines de lucro que cada años revisa miles de peticiones de usuarios que cumplen con los requisitos.

La popularidad de estos dibujos es tal que los emojis tienen enciclopedia propia, la Emojipedia, y protagonizaron en 2017 su propia película. En 2015, el Diccionario de Oxford eligió el emoticón sonriente como palabra del año. Algo que nunca antes había sucedido.

También son objeto de estudio de incontables análisis lingüísticos.

Cada año se agregan nuevos y muchas veces son una forma de visibilizar problemáticas sociales que están sobre la agenda -como feminismo y derechos humanos de comunidades históricamente relegadas como la LGTB- y así ayudar a incluir estas temáticas en las conversaciones diarias.

Este año se incluirá, para alegría de muchos, el emoji del mate.

Diputados franceses aprueban obligación de retirar de Internet contenidos de odio en un plazo de 24 horas

Con 31 votos a favor, seis en contra y cuatro abstenciones, los diputados adoptaron el artículo I de este texto que prevé el retiro de contenidos "manifiestamente" ilícitos en un plazo de 24 horas, bajo la amenaza de una multa de hasta 1,25 millones de euros.

Los diputados franceses aprobaron el jueves un artículo clave de un proyecto de ley que obliga a las plataformas de internet a retirar en un plazo de 24 horas los contenidos de odio, bajo pena de multa.

Con 31 votos a favor, seis en contra y cuatro abstenciones, los diputados adoptaron el artículo I de este texto que prevé el retiro de contenidos "manifiestamente" ilícitos en un plazo de 24 horas, bajo la amenaza de una multa de hasta 1,25 millones de euros.

El texto, inspirado de una ley alemana adoptada en 2018, fue presentado por una diputada negra del partido del presidente, Emmanuel Macron, que afirma recibir regularmente mensajes racistas y amenazas de muerte en las redes sociales.

"No deberíamos tolerar en internet lo que no toleramos en la calle", dijo el miércoles ante el parlamento Laetitia Avia, que ha estado preparando este texto durante el último año.

"Hay una toma de conciencia en nuestra sociedad en general. Ya nadie quiere aceptar el status quo o la autoregulación de las grandes plataformas. La autoregulación no funciona", dijo en una entrevista con la AFP.

Según sus opositores, este ley otorga demasiado poder a las plataformas al convertirlas en árbitros de la libertad de expresión en línea.

En la mira de este texto están los contenidos que incitan al odio, a la violencia, a la discriminación, los insultos racistas o religiosos. También serán prohibidos los mensajes, videos o imágenes que inciten al terrorismo o lo enaltezcan, así como aquellos que arremetan contra la dignidad humana.

Lo mismo se aplicará a los contenidos que constituyan acoso, proxenetismo o pornografía infantil.

Tres asociaciones francesas de profesionales de la industria tecnológica advirtieron esta semana que la ley contiene una gama de delitos demasiado amplia, lo que comprometería su aplicación.

Otros, entre ellos Facebook, se preguntan si el plazo de 24 horas para eliminar los mensajes de odio es realista. Para ellos, muchos de los mensajes que se publican requieren un análisis cuidadoso y evaluaciones legales delicadas.

Los contenidos ilícitos retirados deberán ser conservados durante un plazo máximo de un año, en caso de que sean requeridos por la justicia.

El texto, que contiene 370 enmiendas, será debatido hasta este jueves, antes de una votación el 9 de julio.

((AFP)