El ajuste de tarifas públicas para el 2020 seguramente será uno de los temas que se analice durante la transición de gobierno

Luis Lacalle Pou había cuestionado los aumentos y el gobierno había anunciado que no habría ajustes hasta el final de la administración.

En los gobiernos del Frente Amplio los ajustes de tarifas se han resuelto habitualmente en diciembre, y se aplican desde enero.

Reiteradamente fueron cuestionados por la oposición, que consideró que no reflejaban los costos reales y que había espacio para que no aumentaran.

Ante este panorama, una fuente del Ministerio de Economía dijo al diario El Observador: “si ellos piensan bajar las tarifas como prometieron en la campaña, no tiene sentido que nosotros hagamos un ajuste de tarifas antes del 1º de marzo”.

Aún mucho antes de la primera vuelta de las elecciones, el gobierno había adelantado que no pensaba fijar aumentos.

Lo anunció a fines de julio, tras una reunión del Consejo de Ministros. Señaló que eso es posible por los seguros que contrató Ancap y que lo ponen a resguardo de los precios del dólar y del petróleo.

También por los resultados positivos de UTE y Antel.

El Observador recuerda que cuando asumió por primera vez el Frente Amplio, los últimos ajustes de OSE, UTE y Antel se habían producido en el 2004 y fue el nuevo gobierno quien fijó los aumentos en el 2005.

También recuerda que tras el triunfo del Frente Amplio en primera vuelta el gobierno de Jorge Batlle bajó un 8 % el gasoil y un 6,7 % las naftas.

Vázquez asumió en marzo y en abril aprobó la suba del 8 % al gasoil y del 6,5 % a las naftas.

Lacalle Pou planteó equilibrar las cuentas públicas y bajar costos de producción para generar empleo

El candidato del Partido Nacional estuvo de recorrida por el interior del país por quinta vez en lo que va de la campaña electoral.

Así se refirió el presidenciable blanco:

“En Vichadero, como en otros lugares del interior, el tema productivo. Cuando los alrededores de una zona rural no andan bien, el pueblo no tiene una situación económica sana y es lo que todos nos dicen. Bajó el trabajo en el campo y la producción, se pierden empresas rurales.

El tema de la tarifa eléctrica es otro compromiso nuestro. Los uruguayos no están pagando el servicio: están pagando el servicio más lo que el Poder Ejecutivo le pide a la UTE para tapar el agujero. Por eso hay que equilibrar las cuentas públicas. Hay que asumir que hay un déficit y que la gente no lo puede aguantar más”.

Guillermo Moncecchi aseguró que no habrá suba de tarifas en lo que resta del período de gobierno

El anuncio lo hizo el ministro de Industria luego de la reunión del Consejo de Ministros.

Así lo anunció el ministro Guillermo Moncecchi en conferencia de prensa:

Los resultados que han tenido UTE y Antel en estos temas nos permiten anunciar con firmeza que no va a haber ajuste de tarifas tanto de combustible, como de los otros en lo que resta del año y probablemente hasta el final del período de gobierno. No va a haber ajustes a la suba. Esto responde a las estrategias que se vienen trabajando a través de las empresas públicas. Queríamos anunciarlo públicamente para despejar cualquier duda al respecto.

Benech respondió a los reclamos del agro: "Nuestras industrias tienen capacidad ociosa, podemos producir más"

El ministro de Ganadería señaló que la competitividad no solo depende de las tarifas públicas y que el Gobierno hace concesiones cada vez que puede.

El secretario de Estado recordó que tiempo atrás el Gobierno otorgó beneficios a sectores como el arrocero o el lechero, y que en los últimos incrementos del precio de los combustibles hubo trato diferencial para el gasoil.

Benech explicó además que Uruguay consume el 15 % de lo que produce y exporta el resto, por lo que la producción también influye en la competitividad.

"Venimos de un año récord de extracción de ganado y exportación de bovinos en pie, obviamente que el stock cae. Hace 25 años tenemos 64 % de procreo, estamos en una meseta. ¿Cómo se logra competitividad? Con tarifas públicas es una forma pero con capacidad instalada ociosa no. Nuestras industrias tienen capacidad ociosa. Creo que podemos producir más", indicó el ministro de Ganadería.

China y Estados Unidos volvieron a la mesa de negociaciones comerciales en Pekín

Con la amenaza de una guerra de aranceles que podría afectar al comercio de todo el mundo, las potencias quieren llegar a un acuerdo este mes.

El gobierno de Donald Trump había dado plazo al de Xi Jinping hasta el 1º de marzo para encontrar un acuerdo comercial.

En caso contrario amenaza con aumentar del 10 % al 25 % los aranceles a importaciones chinas por valor de 200.000 millones de dólares anuales.

Trump afirmó, sin embargo, que podría acordar un plazo suplementario si se acercan "a un auténtico acuerdo".

Washington se queja del enorme excedente comercial con China en sus intercambios bilaterales, y exige a Pekín que ponga a fin a prácticas consideradas desleales, como la transferencia forzada de tecnologías, el "robo" de propiedad intelectual, el pirateo informático o las subvenciones masivas a empresas públicas para convertirlas en líderes nacionales.

El director nacionalista de la Ursea rechazó la forma en que se fijaron nuevas tarifas de UTE, OSE y Ancap

Señaló que al determinar los valores de antemano hace que pierda sentido el aporte técnico del organismo.

"Supuestamente el lunes 31 vamos a estar haciendo un informe sobre cómo ajustar sabiendo que el número ya está", dijo el director de la Ursea por el Partido Nacional, Fernando Menéndez.

El director blanco dijo que esta forma de proceder del Poder Ejecutivo hace que el ajuste técnico de las tarifas quede desvirtuado; incluso señaló que, en el caso concreto de UTE, saliéndose del reglamento establecido para fijar las tarifas.

"El gobierno en forma expresa le exige a sus empresas estatales un volumen de ganancias que necesita para cubrir otras variables macroeconómicas. Eso termina desvirtuando el ajuste, termina desvirtuando la tarifa", dijo Menéndez.

 

El significado detrás de la suba de tarifas públicas

El Gobierno anunció subas en OSE, UTE, Antel y la provisión de gas.

Con cada 1º de enero llega la actualización de las tarifas públicas. Una medida que toma el Gobierno considerando la evolución de los precios, la inflación y las cuentas fiscales. Esto es muy importante porque el déficit fiscal equivale actualmente al 3,9 % del PBI.

En el anuncio del ajuste de tarifas, el director de la OPP, Álvaro García, dijo que para la decisión pesó mucho el cuidado de la competitividad de las empresas y las dificultades que atraviesan en algunos casos.

Considerando todos esos aspectos, el Gobierno tomó una decisión y comunicó que el martes la tarifa de OSE subirá un 7,8 % (equivalente a la inflación esperada para el cierre de 2018), Antel aumentará un 7 % en promedio y UTE un 5,7 %.

Ancap mantendrá los precios de los combustibles, y el único que subirá es el de la garrafa de gas un 7,8 %.

Vamos a detenernos en Ancap. Mirando números surge la pregunta de si no había margen para bajar los precios de los combustibles.

García, director de la OPP, explicó lo siguiente:

Para este gobierno ha sido fundamental el mantenimiento patrimonial de Ancap y así se realiza. Teniendo en cuenta que el precio del combustible depende del precio internacional de petróleo y tipo de cambio, y teniendo en cuenta su volatilidad, nos pareció lo más adecuado tomar la decisión en este momento.

Vamos a ver entonces qué pasó con el petróleo y con el dólar este año.

Vemos la evolución del precio del Brent, que es el petróleo que compra Uruguay. La volatilidad fue enorme: abrió el año en 67 dólares por barril, en febrero bajó a 62 y repuntó hasta mitad de año tocando los 80, para alcanzar en octubre los 86. Y desde entonces viene en picada. Lo importante es detenernos en el valor promedio para todo el año porque Ancap, para fijar los precios, calculó un barril a 75 dólares y el Brent cerraría por debajo, en unos 66 dólares.

Ahora el dólar. Empezó el año en $28,7 y termina el año en $32,4. Estamos hablando de una suba de 12 % en 2018. Pero otra vez, vemos los promedios anuales: Ancap había previsto un dólar promedio 2018 en $30,5 y cierra un poco más arriba en $30,7.

¿Por qué no se bajan entonces los combustibles? Desde Ancap dijeron a Telemundo que la empresa sigue vigilando sus números, que le tienen que cerrar sí o sí.

El balance de este año será positivo. Y lo mismo se espera para el 2019.

Pero, hay un factor que está presente en cada decisión sobre tarifas públicas, lo mencionábamos al principio: la necesidad de bajar el déficit fiscal. Para ese objetivo, la recaudación por venta de combustibles es fundamental.

Gobierno prepara un aumento "moderado" de las tarifas públicas para el comienzo del 2019

El equipo económico del Poder Ejecutivo y las empresas estatales "están viendo los números".

El Gobierno uruguayo prepara el 2019 diversos aumentos “moderados” en las tarifas públicas, con el objetivo de equilibrar las necesidades fiscales del Estado, pero sin dejar de tener en cuenta un posible freno en el crecimiento económico al encarecer los costos de producción.

“Se están viendo los números”, dijeron fuentes del Gobierno al semanario Búsqueda. En este sentido, el Ministerio de Economía, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y las empresas públicas están trabajando en las medidas de ajuste.

Pese al inminente aumento, el Poder Ejecutivo busca no ralentizar el crecimiento económico, por lo que se pretende que el incremento no suponga un exceso para la actividad productiva del país.

El "giro" que propone la política económica de Lacalle Pou: "Queremos un Estado más eficiente, con un gasto más responsable"

"La falta de competitividad, los impuestos y las tarifas son un problema constante entre los productores del país", afirmó la economista Azucena Arbeleche.

El sector “Todos”,  liderado por el senador y precandidato nacionalista Luis Lacalle Pou, propone dar un “giro” a la política económica, en particular en materia fiscal. El domingo pasado fueron presentados los lineamientos de un eventual programa de gobierno, en el que se destaca que  Uruguay tiene “una economía que crece y, al mismo tiempo, una sociedad cada vez más fracturada”.

Abordamos el tema junto a la economista Azucena Arbeleche, asesora del líder nacionalista.

Estamos proponiendo que la política económica gire a una política diseñada desde la gente. Lo que hemos observado es que desde el 2005 en adelante tenemos un Estado que gasta y gasta, y le tire el ajuste y el financiamiento al sector privado. El corazón, el centro ha estado en el Estado.

Si algo ha sido constante en estos años es el aumento permanente del gasto, y al ajuste se ha tirado a la gente, personas y empresas.

El nivel de déficit fiscal no es sostenible, hay que mejorar el resultado fiscal: ahí está el giro. Lo que no puede pasar es que sigan siendo más impuestos o más tarifas públicas. ¿No es posible revisar cómo se está gastando? Tenemos que ir por el lado del gasto. No puede ser que el Estado siga diciendo que necesita más plata, que gaste, gaste y gaste. El gasto tiene que ser eficiente y estar acotado. El problema es un gasto que no ha encontrado límites, tenemos que encarar la política fiscal de manera diferente.

La falta de competitividad, los impuestos y las tarifas son un problema constante entre los productores del país.

El senador Lacalle Pou ha pedido que ya hagamos un plan de austeridad. Queremos un Estado más eficiente, con un gasto más responsable. No hablamos de una política muy sofisticada, sino de hacer lo que hay que hacer y controlar la legalidad y la eficiencia.

Los uruguayos no están pidiendo regalos, sino que no les pongan más palos en la rueda porque quieren producir.

Diferentes sectores productivos reaccionaron de forma diversa ante el aumento de combustibles

"El aumento nos parece un disparate y desmedido", dijeron desde Un Solo Uruguay.

Tras las largas colas que se registraron el martes en varias estaciones de servicio del país para cargar combustible previo al aumento, los surtidores amanecieron vacíos este miércoles.

El Gobierno decretó un aumento en el precio de los combustibles del 9 %.

La noticia fue recibida de manera negativa  por el grupo de productores autoconvocados Un Solo Uruguay.

En tanto, la Federación Rural valoró como positiva la decisión de no aumentar el gasoil 50-S. Igualmente, explicaron a Telemundo que seguirán reclamando que el gasoil esté en el precio de paridad de exportación.

Por su parte, la Cámara de Industrias apuntó que el aumento implica una mala señal por parte del Gobierno.

El 95,5 % de la matriz de generación eléctrica en Uruguay fue renovable en el primer tercio de 2018

La energía eólica y la fotovoltaica continúan creciendo.

Así fue la generación eléctrica en Uruguay entre enero y abril 2018:
42 % hidráulica
40 % eólica
8,5 % biomasa
4,5 % térmica
4,4 % fotovoltaica

“Se ha transformado en un modelo codiciado por el mundo porque es muy renovable. En el primer cuatrimestre apenas el 4,5 % de la energía vino de combustibles fósiles. En eso Uruguay debe sentirse muy orgulloso”, consideró Ernesto Elenter, de SEG Ingeniería.

En los últimos años la energía eólica ha tenido el mayor crecimiento y ahora hay una tendencia de crecimiento de los paneles solares.

Los molinos de viento son la fuente principal de las energías renovables no convencionales. Hay casi 1.500 MW a lo ancho de todo el país. La fotovoltaica vino un poco más rezagada”, detalló Elenter.

La fotovoltaica es la energía que más ha crecido en el mundo. Sin embargo, en Uruguay aún hay temas de costos en la inversión.

“Cada año está más barata. Es increíble cómo baja de precio el costo de los paneles fotovoltaicos”, apuntó Elenter.

Pese a tener energías más limpias y baratas, esto no se ve reflejado en las tarifas públicas.

“Uruguay está alineado con los precios de la región en la tarifa industrial y en la residencial está más caro que en la región”, explicó Elenter.

La tabla creada por SEG Ingeniería muestra que el precio de la energía eléctrica residencial en Uruguay es de 302 dólares por MWh, en Chile 209, en Brasil 206, en Argentina 144 y 74 en Paraguay.

Cámara de Industrias pone el foco en la preservación del empleo de cara a una nueva ronda de los Consejos de Salarios

"La mejor negociación posible pasa por mantener los empleos y las empresas", dijo Murara, y agregó que no ve factible seguir aumentando los salarios.

Comienza la séptima ronda de los Consejos de Salarios y las primeras negociaciones con los grupos del sector privado serán con aquellos cuyos convenios  vencieron  a principio de año: como la industria láctea,  bancos, procesadoras, tarjetas de crédito, sectores rurales, transporte urbano y suburbano de pasajeros, y zonas francas.

Desde el sector privado se hacen algunos reclamos y se plantea que  la premisa tendría que ser la preservación del empleo sobre el salario.

Abordamos el tema junto a Gabriel Murara, presidente la Cámara de Industrias.

En estos últimos años, la industria ha tenido una tendencia a la baja. Si hoy miramos la producción, estamos en el mismo volumen físico de hace diez años atrás. En el 2017 se produjo un cambio de tendencia en relación a los años anteriores, que veníamos en baja. Pero lo que hay tener en cuenta es que todo es en niveles bajos. En 2014, 2015 y 2016 todo fue a la baja en el núcleo de industrias.

El mundo cambió. Cambiaron los precios de los commodities, pero los costos siguieron subiendo. Tuvimos subas de tarifas. También tuvimos suba de salarios, porque se firmaron convenios con el optimismo de que se iba a mantener un mercado similar. Ha crecido el salario, pero ha bajado la producción industrial. Hemos perdido alrededor de 20.000 empleos, y también han cerrado empresas.

La mejor negociación posible pasa por mantener los empleos y las empresas. El Gobierno también puso mantener el empleo como una prioridad. Con las pautas de las que partimos vemos difícil esta situación. Porque va a seguir creciendo el salario y la perspectiva de la industria es similar a la del año pasado.

Los salarios. Las tarifas. El tipo de cambio. El precio de los combustibles. Es la sumatoria de todos esos factores. Si el Gobierno flexibiliza las tarifas, eso habilitaría a no perder más empleos, pero no a aumentar los salarios.

Tenemos que pensar en el empleo. El salario en la industria ha crecido de forma muy importante en los últimos años.

Somos proclives a la prevención del conflicto, pero dentro de las pautas que establece la OIT.